Reforma laboral-educativa

En el imaginario colectivo de la sociedad civil y pol铆tica de nuestro pa铆s, la educaci贸n ocupa un lugar de primer orden. Sin duda, es la ruta a seguir m谩s socorrida por la sociedad. Es el 谩rea que recibe la mayor cantidad de recursos p煤blicos. Es principio y fin del desarrollo de las personas y, por lo tanto, se considera el camino l贸gico que debemos andar. Estudiar significa para muchos el 鈥渄eber ser鈥. Los discursos p煤blicos y ocultos configuran y justifican las pr谩cticas educativas que deben regir el desarrollo de las personas en M茅xico. La narrativa construida en torno a la educaci贸n se convierte en una especie de credo de lo que hay que hacer para alcanzar el 茅xito social.

Por lo anterior, no deja de llamar la atenci贸n que el gobierno federal a trav茅s de la Secretar铆a de Educaci贸n P煤blica, desde su fundaci贸n en 1921, le destine grandes cantidades de dinero a los procesos educativos sin que los recursos se puedan materializar en elevados niveles educativos de la poblaci贸n estudiantil del pa铆s. Pareciera pues, que, a mayor cantidad de dinero para la educaci贸n, menores son los resultados del proceso ense帽anza-aprendizaje. Por lo tanto, queda claro que elevar los niveles de educaci贸n no depende exclusivamente de contar con mayores recursos, sino de tener mejores planes de estudios y docentes mejor capacitados, as铆 como condiciones adecuadas de trabajo y esquemas favorables para el estudiantado.

A lo largo de los casi cien a帽os de existencia de la SEP, casi ning煤n gobierno se ha mantenido al margen de 鈥渞eformar el sistema educativo鈥, afirmando con ello que su proyecto vendr谩 a cambiar sustantivamente la manera de ense帽ar en M茅xico. Sea cual sea el modelo educativo vigente en nuestro pa铆s, cuando llega a la presidencia de la Rep煤blica un nuevo gobierno echa para atr谩s lo construido y establece un nuevo modelo; as铆, la pol铆tica educativa termina por reinventarse y comenzar de cero casi cada seis a帽os. Esta forma de administrar la pol铆tica educativa ha generado que hoy por hoy nuestro pa铆s ocupe los peores lugares en la Organizaci贸n para la Cooperaci贸n y el Desarrollo Econ贸micos (OCDE) en cuanto al rendimiento de los estudiantes en los ex谩menes de ciencia, matem谩ticas y lectura practicados en los pa铆ses miembros de la organizaci贸n. No solo eso: al menos 35 millones de mexicanos presentan rezago educativo, sea por no saber leer y escribir, o por no tener concluida la primaria o la secundaria. Esto a consecuencia de los altos niveles de deserci贸n, lo que muestra que no hemos construido las condiciones necesarias para retener a los estudiantes en las aulas. La numeralia de la deserci贸n nos indica que de cien alumnos que entran a primaria 22 se quedan en el camino; en secundaria 32; en preparatoria otros 16, y solo 14 terminan la licenciatura.

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En medio de la nueva reforma educativa y de su aparente combate a la corrupci贸n, el presidente L贸pez Obrador ha continuado respaldando p煤blicamente al director de la CFE, Manuel Bartlett D铆az, se帽alado ahora por no haber manifestado en su declaraci贸n patrimonial su relaci贸n con 12 empresas familiares ligadas al ramo de energ铆a.

Bajo este contexto fue aprobada por las C谩maras de Diputados y Senadores la reforma educativa promovida por el gobierno de Andr茅s Manuel L贸pez Obrador, lo cual viene a sepultar la 煤ltima reforma del ramo puesta en marcha en 2013 bajo la administraci贸n de Enrique Pe帽a Nieto.

Como ha sido la tradici贸n mexicana, esta reforma afirma que la educaci贸n que imparta el Estado, sus organismos descentralizados y los particulares con autorizaci贸n o con reconocimiento de validez oficial de estudios responder谩 a los siguientes criterios: 鈥渟er谩 democr谩tica, nacional, humanista, equitativa, inclusiva, intercultural e integral鈥. Adem谩s, 鈥減riorizar谩 el inter茅s superior de ni帽as, ni帽os, adolescentes y j贸venes en el ejercicio de su derecho a la educaci贸n, para lo cual garantizar谩 el desarrollo de programas y pol铆ticas p煤blicas que hagan efectivo ese principio Constitucional鈥.

En esencia, lo aprobado son tres leyes secundarias, a saber: la Ley General de Educaci贸n, la Ley General del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros, y la de Mejora Continua de la Educaci贸n. La ley de Mejora Continua de la Educaci贸n tendr谩 como efecto desaparecer al Instituto Nacional de Evaluaci贸n Educativa y acabar con la evaluaci贸n punitiva aplicada a los docentes. De esta manera, los docentes tendr谩n mayor certeza sobre la permanencia de sus derechos, la recuperaci贸n del escalaf贸n vertical y los ascensos con respeto a la categor铆a antecedente. Se elimina la evaluaci贸n diagn贸stica para obtener becas de maestr铆a o doctorado en instituciones de educaci贸n superior, a partir de este momento podr谩n solicitarlas con solo tener tres a帽os de servicio. Asimismo, los egresados de las normales, de la Universidad Pedag贸gica Nacional y de los Centros de Actualizaci贸n tendr谩n de forma autom谩tica una vez que hayan egresado una plaza laboral. Se crea el sistema Integral de Formaci贸n, Actualizaci贸n y Capacitaci贸n. Los recursos que eran entregados al Instituto Nacional de la Infraestructura F铆sica Educativa (Inifed) ahora se har谩n llegar directamente a los comit茅s de maestros y padres de familia en las escuelas. Finalmente, qued贸 establecido en la nueva reforma que 鈥渢odos los habitantes del pa铆s deben cursar la educaci贸n preescolar, la primaria, la secundaria y la media superior. Es obligaci贸n de los mexicanos hacer que sus hijos menores de dieciocho a帽os asistan a las escuelas鈥.

M谩s all谩 de las presencias en la nueva reforma educativa, las ausencias tienen un mayor peso espec铆fico. Se dejan de lado las discusiones sobre los planes de estudio y las estrategias pedag贸gicas, as铆 como las pol铆ticas para mantener al estudiantado en las aulas y establecer pol铆ticas p煤blicas que logren engarzar el proceso educativo con el mercado laboral.

As铆 las cosas, en tanto no se aborden de manera seria estas problem谩ticas nacionales ninguna reforma educativa dar谩 buenos resultados; al contrario, seguiremos padeciendo un sistema de educaci贸n remendado cuya 煤nica tarea es maquillar la realidad escolar de M茅xico.

Mientras tanto, allende nuestra frontera, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sin ning煤n pudor afirma que utiliza a nuestro pa铆s para detener a las personas migrantes provenientes del tri谩ngulo norte de Centroam茅rica (Honduras, Guatemala y El Salvador): 鈥淓stoy usando a M茅xico para proteger nuestra frontera, porque los dem贸cratas no lo arreglan, porque los dem贸cratas no quieren cambiar las lagunas en las pol铆ticas de asilo鈥. Asimismo, agradeci贸 al gobierno de Andr茅s Manuel L贸pez Obrador el despliegue de 27 mil elementos de la Guardia Nacional para contener el flujo de migrantes.

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Desafortunadas declaraciones del aborrecible mandatario estadounidense Donald Trump.

Todo ello, en el marco de la 74 Asamblea de las Naciones Unidas, donde el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, recibi贸 el apoyo de 35 pa铆ses y 18 organismos internacionales para la realizaci贸n del plan que busca incentivar la econom铆a y crear empleos en las naciones centroamericanas, para de esa manera reducir el flujo migratorio.

La respuesta del presidente L贸pez Obrador a las afirmaciones del jefe de la Oficina Oval nuevamente fueron de cortes铆a y evitando en todo momento la confrontaci贸n: 鈥淣uestro pa铆s tiene la mano abierta y tendida a todos los gobiernos del mundo鈥. 鈥淣o tengo ning煤n problema de conciencia, no se preocupen, nosotros sin exageraciones representamos con dignidad a nuestro pa铆s y no tenemos nada de qu茅 avergonzarnos鈥.

Sea como sea, lejos de los dimes y diretes de ambos presidentes, miles de migrantes contin煤an viviendo la desesperaci贸n del exilio econ贸mico, b茅lico o clim谩tico sin poder detener su permanente andar por tierras mexicanas y estadunidenses.


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