De la redacción de razacero.

A dos meses de haber iniciado la nueva administración del municipio de Durango, encabezada por el panista Jorge Salum del Palacio, ya se hace evidente la simulación que se está practicando para encubrir los yerros de sus antecesores e inclusive continuar con las mismas políticas y el mismo personal burocrático que depredó las arcas de este municipio durante todo el trienio pasado.

El caso más sonado es el del Jefe de Catastro, Pedro Bueno, quien, de acuerdo a fuentes internas de la Unidad Administrativa del municipio de Durango, en mancuerna con el Subdirector de Propiedad Inmobiliaria, Fernando Martínez, se dedicaron en el gobierno del ex alcalde José Ramón Enríquez Herrera a disminuir los valores catastrales de una cantidad indeterminada de inmuebles de ciudadanos que, con esta sucia maniobra, han logrado evadir el pago real del impuesto predial.

El daño que estos dos “servidores públicos” han ocasionado a las finanzas del municipio de Durango es incalculable; sin embargo, estos funcionarios siguen ocupando sus cargos, protegidos por el gobierno panista del alcalde Jorge Salum.

En el DIF municipal, Paloma de Monserrat Salas Name ocupa el cargo de Jefa del Departamento de Recursos Humanos, mismo puesto que ocupó en la administración corrupta del trienio pasado. Paloma de Monserrat contrató a su hermana, Ana Karen Salas Name, para que ocupara una plaza en la oficina de Transparencia de esta misma dependencia.

El alcalde panista de Durango, Jorge Salum del Palacio, y la síndico Luz María Garibay Avitia se perfilan para darle impunidad a los ex directivos que saquearon este municipio el trienio pasado.

Por otro lado, respecto a la nueva élite de funcionarios que llegaron al poder con el alcalde Jorge Salum del Palacio, los más notorios han adoptado las mismas prácticas nepotistas que se ejercieron en el gobierno pasado, como por ejemplo el director de Protección Civil, Gustavo Paredes Moreno, quien tiene laborando en esta dirección a su hermano Hugo Paredes Moreno, como comandante; a su cuñado Jaime Santillán y a su sobrina Alondra Rivas.

En la Dirección Municipal de Seguridad Pública, el titular Antonio Bracho Marrufo no las trae todas consigo, pues no está logrando imponer disciplina en el corrompido cuerpo policíaco de esta dependencia. Una prueba de ello fue la retención arbitraria o privación ilegal de la libertad que el pasado 26 de octubre sufrió por más de dos horas el periodista Richard Ibarra, a quien “confundieron” con un delincuente en las inmediaciones del Paseo Durango. En este mismo rubro, como se sabe, el gobierno de Jorge Salum volvió a rentar las mismas 60 patrullas que la administración del ex alcalde emecista José Ramón Enríquez, alquiló desde el 1 de enero de 2018 a una empresa foránea.

Así las cosas, a más de dos meses de iniciada la entrega-recepción de las direcciones e institutos del gobierno municipal, la encargada de este proceso por parte del gobierno entrante de Jorge Salum, la síndico Luz María Garibay Avitia, no ha informado a la ciudadanía duranguense el estado material y financiero en el que recibieron todas y cada una de las dependencias municipales, independientemente de la auditoría externa que supuestamente se está llevando a cabo, pero todo parece indicar que no habrá ninguna clase de castigo para quienes saquearon las arcas municipales durante el trienio encabezado por el ex alcalde José Ramón Enríquez Herrera.


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