¿Eres chavorruco?, ¡¡sí!!

“Vamos a la disco, hijo de tu pink floyd, está padriuris,¿qué hongo?, ¡te odio con odio jarocho!”

Imagino que este término de “chavorruco” ya está en el vocabulario colectivo de mucha gente, y que se puede pensar o creer que podría sonar como ofensa, pero la realidad es otra, aunque de inmediato y al momento que nos dicen “chavorruco” nuestra primera reacción es negarlo, pero al mismo tiempo nos hace sentir en “onda”, ¿a poco no?

¿Pero sabías que para referirse a ese término existe la palabra Midorexia?, que no es otra cosa que una crisis de autoestima que impulsa a tratar de conservar la juventud. Este “padecimiento”, por llamarlo de alguna manera, lo sufren también las mujeres.

Este tipo de personas tratan por todos los medios negar su edad y que los cambios que intentan implementar vayan más allá de su aspecto físico. Hacen planes asociados a lugares donde acuden personas jóvenes, como los bares, antros y restaurantes, y hasta la forma de relacionarse con nuevos amigos los delata, como por ejemplo el entusiasmarse por esos viajes que salen en una plática y los hace recordar esos tiempos de juventud; sí, esos viajes improvisados del fin de semana que era lo que reinaba en esa etapa.

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El vestirse con determinados estampados, colores, cortes de cabello, asumir posturas y usar expresiones típicas son sus características principales, que se manifiestan sobre todo en el lenguaje de estos tiempos, o sea de los “chavos” pues, que son términos y palabras muy de su estilo, de ahí la conformación: “chavo y ruco”. Muchos en su afán de seguir queriendo aparentar una juventud que hace algunos años ya se fue, y por su mismo problema de autoestima, caen en actitudes ridículas y grotescas.

¡Pero no te asustes! Aunque este síntoma nos pudiera parecer negativo por ser un trastorno de alguien que no acepta su edad y que se resiste a envejecer, también tiene aspectos positivos como lo puede ser viajar a esos lugares que tanto quisiste ir y por falta de recursos económicos no lo hiciste o practicar deportes que te daban miedo, o entablar amistades con generaciones distintas a la nuestra, que nos dejan un cúmulo de cocimiento y hasta nos ayudan a entender a nuestros hijos, sobrinos o nietos.

Ahora bien, si el problema de aceptar tu edad te sigue contrariando y quieres sentirte más joven, puedes hacer algún deporte, principalmente para cuidar tu salud, independiente de la edad que tengas, ya que muchas personas por esa “depresión” que les puede causar la edad caen en el sedentarismo, lo que te podría ocasionar, ahora sí, “achaques de viejillo” y hacerte hasta vulnerable a algunas enfermedades, y lo que menos quieres es padecerlas ¿verdad?

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Lo mejor que podemos hacer es siempre estar conscientes de nuestra edad, sin olvidar que esta es relativa, excepto, claro, de algunas limitaciones que puedan traer el deterioro físico; así que no importa tener más de cincuenta años, que ese no sea el motivo para que dejes de disfrutar de la vida ¡¡al contrario! Afortunadamente cada día somos más y nos enorgullece, así que asúmelo y disfruta que te digan “chavorruco”.


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