“La Licha”, insostenible

    De la redacción de razacero.

    Desde hace más de dos décadas ha venido violando los estatutos del Sindicato Único de Trabajadores Municipales para reelegirse e imponer en puestos relevantes a sus familiares. Quienes se han opuesto a su cacicazgo han sufrido represalias laborales y han sido amenazados.

    Durante este tiempo ha servido a presidentes municipales corruptos tanto del PRI como del partido Movimiento Ciudadano y del PAN, para controlar y someter a los trabajadores del municipio de Durango, así como violar sus derechos humanos y laborales. Ahora, con la llegada del tabasqueño Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de la República ha integrado su sindicato a la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM), de corte morenista.

    Alicia García Valenzuela, alias “La Licha”, lideresa corrupta del SUTM, recibió el respaldo del panista Jorge Salum desde el primer minuto en que éste tomó posesión de su cargo como alcalde de Durango.

    Se trata de Alicia García Valenzuela, alias “La Licha”, esa lideresa sindical sui géneris, adoradora de la Santa Muerte, que recientemente fue denunciada en distintos medios de comunicación locales por trabajadores municipales que manifestaron haber sido obligados a trabajar en sus propiedades y negocios particulares.

    Este hecho desde hace años era un secreto a voces, que por fin fue ventilado públicamente gracias a la valentía de esos empleados que se atrevieron a levantar la voz para exhibir la explotación laboral que se ha practicado en el municipio de Durango desde que Alicia García Valenzuela comenzó a dirigir el SUTM.

    Hoy, la responsabilidad de estos actos ilegales ha recaído en el gobierno panista encabezado por “El Alcalde Gris”, Jorge Salum del Palacio, quien desde que asumió el cargo el 1 de septiembre de 2019 ya sabía, o debió haber sabido, que esta dirigente sindical tenía a su servicio personal a por lo menos cincuenta trabajadores del municipio de Durango.

    Y lo mismo sucede con esos titulares de direcciones, de la oficina de Recursos Humanos y la misma Contralora Municipal, Martha Judith Ávila Lucero, quienes desde agosto de 2019, cuando inició el proceso de entrega-recepción de las dependencias municipales, debieron haber conocido la situación laboral de explotación que sufría esa media centena de trabajadores municipales que laboraban en las propiedades particulares de la lideresa sindical Alicia García Valenzuela.

    Durante más de diez largos meses, tanto “El Alcalde Gris”, Jorge Salum, como sus directivos no se dieron cuenta que Alicia García Valenzuela, alias “La Licha”, disponía ilegalmente de trabajadores municipales para que realizaran labores de mantenimiento en sus millonarias propiedades. Es obvio que estos “servidores públicos” tienen mucha responsabilidad en estos hechos vergonzosos, y también deben ser sancionados por las instancias correspondientes.

    En cualquier momento, y más ahora en que la ciudadanía atraviesa por una situación extremadamente difícil derivada de la pandemia del coronavirus, es inadmisible que una lideresa sindical sórdida, un alcalde omiso y directivos cómplices dispongan ilegalmente de recursos públicos (materiales y humanos) para satisfacer necesidades de carácter particular.

    Esta gota que derrama el vaso de la paciencia de la ciudadanía debe significar forzosamente la caída de esta lideresa sindical y la renuncia inmediata de por lo menos un par de directivos de la administración corrupta de Jorge Salum del Palacio; de lo contrario, estaremos frente a otro acto de impunidad, como los que acostumbra encubrir este alcalde panista que hasta la fecha continúa sin presentar los resultados de las “auditorías forenses” que supuestamente practicó a su antecesor, el ex alcalde saqueador y actual senador morenista, José Ramón Enríquez Herrera.


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