Los panistas insensibles, la diputada inconsciente y los morenistas sin AMLO en la boleta

    La Reflexiva

    ¿Cuánta negligencia, insensibilidad y falta de liderazgo se necesita para volver a semáforo rojo en Durango? Me hago esta pregunta continuamente ya que los casos van en franco ascenso y culpar al ciudadano es una visión muy simplista de esta situación.

    Nuestro estado es uno de los más pobres del norte, conocido por solo aportar materia prima; no producimos nada, tenemos bosque y lo talamos, minas y las vaciamos; la capital es una zona urbana que depende de la burocracia y la maquila, y el resto de la población son pequeños empresarios o gente que vive al día. ¿Cómo le piden al joven que lava autos y que está en las afueras del centro comercial que no salga de su casa?  Lo que gana ese día es para su comida. Deambulan por las calles personas que ofrecen sus servicios de jardinería, pintura, albañilería, limpieza etc. Estas personas ¡si no se mueven no comen! ¿Por qué los gobiernos estatal y el de la capital no suspenden sus eventos? Les falta coherencia y sensibilidad ante un pueblo que vive al día. Pensaron que esto pasaría pronto y se repartieron el dinero entre amigos (SEDECOGATE), en lugar de haber apoyado a los pequeños empresarios y emprendedores, los que argumentan que otro cierre temporal no lo superarían. Tremenda tarea les tocó al gobernador y al alcalde mediocre de Durango.

    José Aispuro Torres, sumado a los integrantes de la Alianza Federalista, fue respaldado por diversos sectores productivos y educativos del estado, y la mayoría de los 39 presidentes municipales para exigir, leyó usted bien, exigir más recursos al gobierno federal y solicitar la intervención de todos los legisladores por Durango, tanto senadores como diputados federales. Dicen que se consigue más con miel que con hiel, o que uno no se pelea con el jefe, en fin. La postura del gobernador parece que corresponde más a un interés político que a las necesidades reales del pueblo.

    La legisladora Gabriela Hernández López subió a sus redes sociales en días pasados un video junto a su hermano, en el cual ambos hacen un pacto para contraer COVID-19, supongo que fue producto de un mal momento, que sin embargo reflejó una total falta de seriedad y sensibilidad ante toda la gente que padece esta enfermedad, que ha perdido a sus seres queridos y que no cuenta con los recursos necesarios para atenderse. La diputada local de inmediato reaccionó y ofreció disculpas públicas, pero ya sembró la duda entre la ciudadanía sobre si tendrá la capacidad para seguir escalando peldaños en su carrera política, puesto que toda su vida ha estado en una burbuja de bienestar proporcionada por la exitosa e impune carrera política de su padre.

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    La diputada local duranguense, Gabriela Hernández López, en un video en el que hace un pacto con su hermano para contagiarse de COVID19 dejó evidenciada su inmadurez e irresponsabilidad, hecho que le resta muchos adeptos para aspirar a cargos de mayor importancia.

    Otro que parece que no entiende la realidad que estamos viviendo es el alcalde de Durango, Jorge Salum, que viendo la severa crisis económica por la que atraviesa la ciudadanía, con una postura insensible, recaudatoria y de rotunda falta de empatía propuso recientemente aumentos a los servicios públicos, diciendo que solo son “actualizaciones” que marca la inflación. ¿De qué se trata señores panistas, de acabar con la economía de los duranguenses? Aguas, lo están logrando, ¿y luego quién les va a mantener sus lujos?

    Ya empezaron los movimientos en el Ayuntamiento de Durango con la inclusión de los regidores de Movimiento Ciudadano, Marisol Carrillo y Gerardo Rodríguez, incondicionales del corrupto ex alcalde de Durango, José Ramón Enríquez Herrera, a Morena; esto, con miras a las elecciones después del triunfo de Mario Delgado como presidente nacional de Morena en la tercera encuesta nacional, y ya se vislumbra mucho trabajo en este partido sin dirigencia ni estructura en esta entidad para lograr la construcción de candidaturas a los distritos locales, ya que estos son pieza clave para la elección de gobernador y alcaldes en 2022, por eso no es de extrañar este tipo de movimientos. Aunque yo insisto, los morenistas van sin AMLO en la boleta y con una imagen de este cada vez más deteriorada.

    El que sigue en campaña es Javier Castrellón, titular de la Secretaría de Seguridad Pública, quien está más interesado en su posible candidatura que en atender las necesidades de la ciudadanía, que son muchas, y más en estos tiempos donde la inseguridad ha aumentado ante la falta de trabajo y dinero. ¿Para eso le pagamos un sueldo a este “servidor público” impresentable? ¿Para buscar su beneficio personal y de grupo en lugar de combatir a la delincuencia? Como se sabe, Durango es uno de los estados de la República con los índices más altos en robo de vehículos, pero esto no le importa a este secretario de Seguridad Pública. Él quiere ser diputado, cueste lo que cueste.

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    Los robos de vehículos han aumentado de manera alarmante en el estado de Durango, pero el secretario de Seguridad Pública, Javier Castrellón Garza, sigue empeñado en hacer campaña para posicionarse como candidato a diputado por el PAN en las elecciones de 2021.

    Se dice que también el archicorrupto Adrián Alanís ya está trabajando para lograr su candidatura por el distrito federal 01, y en este caso la pregunta obligada es: ¿qué logros ha tenido este político inmoral en las anteriores veces que ha ocupado cargos públicos? Yo no recuerdo ninguno. Adrián Alanís es otro de los muchos políticos de escritorio acostumbrados a vivir del presupuesto sin producir, y entrenados para hacer negocios millonarios personales y familiares al amparo del poder.

    Por cierto, seguimos sin filtros en las entradas de la ciudad y sin sana distancia en las largas filas afuera de los bancos. ¿De verdad la autoridad no podrá hacerles un llamado a los banqueros para evitar esto?

    La ciudad de Durango sin revisiones sanitarias, pero cuidadito y salgas con un auto polarizado o te pases tres minutos del estacionamiento público porque te asaltan los policías de tránsito a las órdenes del director inepto Antonio Bracho. Literal, ¿realmente les importamos a nuestras autoridades o solamente les interesa seguir vaciando nuestros bolsillos?


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