El corrupto del Palacio de Naipes

Sergio Negrete C谩rdenas.

La honestidad por encima de todo, siempre una parte esencial de la oferta de su persona para la presidencia. Porque significaba un manejo probo de los recursos p煤blicos, tan distinto al lodazal de la administraci贸n Pe帽a. Andr茅s Manuel L贸pez Obrador鈩 se presentaba como un faro de integridad que iluminar铆a la Rep煤blica.

El tabasque帽o ofrec铆a blandir una enorme escoba y barrer vigorosamente las escaleras de arriba para abajo. La cantaleta fue imparable durante los 18 a帽os de campa帽a: soy puro, honesto, austero, de esas aves que cruzan el pantano de la pol铆tica pero que llegan al otro lado con el plumaje intacto. La honradez como garant铆a de buen gobierno, pilar de la nueva Rep煤blica, cimiento de una clase pol铆tica transformacional. Esa primera piedra ser铆a el soporte de todo lo que vendr铆a. El hombre de los 200 pesos en la cartera, del Tsuru blanco, del departamento en Copilco, listo para servir al pueblo.

Teniendo honradez, lo dem谩s llegar铆a solo. Esa falacia permit铆a a AMLO atacar a los sabihondos t茅cnicos de las administraciones neoliberales. Mucho doctorado en el extranjero, pero poco pueblo; muchos libros que de nada sirven cuando se tienen las u帽as largas. La mezcla ideal, por ello, era 90% honrado y 10% capaz. Cuando se es honesto, se tiene un escudo moral, la base del 鈥渘osotros somos diferentes, no como los anteriores鈥.

El video de P铆o L贸pez Obrador recibiendo bolsas de papel repletas de dinero por parte de David Le贸n, personero del ex gobernador de Chiapas, Manuel Velasco, el 煤ltimo esc谩ndalo que termin贸 por derrumbar el mito de la 鈥渉onestidad鈥 del presidente Andr茅s Manuel L贸pez Obrador.

Base que result贸, finalmente, una farsa. El inquilino de Palacio Nacional construy贸 a lo largo de a帽os lo que m谩s pronto que tarde se evidenci贸 como un castillo de naipes: vistoso pero endeble.

Para derribarlo bast贸 un video. Porque AMLO, embelesado con su fantas铆a de la honradez, present贸 unos minutos de im谩genes proporcionadas por Emilio Lozoya, y prometi贸 muchas m谩s. La respuesta fue contundente, de la mafia del poder pasada al capo de capos actual: su hermano recibiendo una billetiza y registrando cuidadosamente la entrega.

Video que record贸 otros tiempos no tan lejanos, en que el entonces intermediario arre贸 hasta con las ligas. El mismo modus operandi: una persona de toda la confianza recibiendo efectivo en abundancia. Solo que ahora se trataba de alguien tan cercano que no hab铆a manera de hacerse el inocente. El Presidente opt贸 por aducir que se trataba de aportaciones que el pueblo le hab铆a enviado para su movimiento.

Fue el derrumbe del castillo de naipes, y que explica por qu茅 no pasa nada cuando organizaciones no gubernamentales o medios de comunicaci贸n presentan un d铆a, y otro tambi茅n, contratos asignados a parientes o amigos, acumulaciones inmobiliarias, u otras muestras de riqueza por parte de los funcionarios p煤blicos. Lo mismo con los familiares cercanos, a esos que presum铆a que solo heredar铆a honra, con toda la ostentaci贸n y el mal gusto de nuevos ricos.

No queda siquiera, por ello, el consuelo de 鈥渋neptos pero honrados鈥. Lo que se muestra es un espect谩culo de c铆nicos que no se cansan de saquear las arcas nacionales, sea en beneficio propio o para financiar sus costosos elefantes blancos.

S铆 hay una fuerte reacci贸n por parte del Presidente cuando se exhibe a su gobierno: la condena dura, el cuestionamiento directo, a aquellos que destapan ante la naci贸n la cloaca. Ante una baraja derrumbada porque el pegamento de la honestidad result贸 una mentira, no le queda sino cuestionar, in煤tilmente, a quienes lo exhiben como lo que realmente es. Ser谩 una de las mayores iron铆as de su presidencia: haberle arrancado, tras a帽os de farsa, la m谩scara de la honradez.

(elfinanciero.com.mx).


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