¿Qué son los sugar baby?

Manolo Valdez

Tú tienes lo que a mí me gusta y yo tengo lo que tú necesitas… ¡Hagámoslo!

El trueque nació por los años de 1600 a. C., en Mesopotamia, los habitantes lo usaban como actividad comercial y al paso de los años se posicionó con los fenicios, quienes dieron a conocer este sistema con personas de otras ciudades.

¿Pero qué es el trueque? Según la definición del diccionario de la lengua española, “es la acción de dar una cosa a cambio de otra, sin que intervenga el dinero”.

En el tema de los sugar, ya sea “Baby”, “Daddy” o “Momma”, no se puede hablar de trueque, ya que una de las partes da algo económico por determinado servicio.

Se puede creer que “sugar” es un término u oficio nuevo, sin embargo no es así, siempre ha existido, es una forma de conseguir dinero sin ningún tipo de obligación por ambas partes, solo deben invertir unas cuantas horas en la otra persona para acompañar y dar o recibir sexo.

Para que este tipo de “comercio” se lleve a cabo es necesario que exista alguien que oferte y alguien que necesite un servicio. No es una regla, pero por lo regular las personas que se encuentran en esto cuentan con alta posición económica y no les interesa mantener una relación estable.

“Sugar baby” es un término que se ha vuelto muy popular en internet. Hace algunos años se tenía que acudir a algún lugar específico, estar inscrito en alguna agencia o anunciarse en páginas de revistas o periódicos para poder ofrecer tus servicios.

Esta actividad se ha vuelto tan popular que hay empresas dedicadas a promocionar y facilitar este tipo de “relaciones”. Día con día el número de inscritos va en aumento, por lo que ya hasta existen aplicaciones para elaborar perfiles y con esto hacerlo más atractivo.

Un “sugar baby” es aquél joven que está dispuesto a intimar con una persona de su mismo sexo sin que tengan que ser gays. No lo ven como prostitución puesto que ellos utilizan a la persona ya sea para pagar sus estudios, el pago del alquiler y hasta para la compra de su ropa.

“Bebé de azúcar” sería la traducción al español de sugar baby. No es un amante ya que no tiene aportación en la relación más que su propio cuerpo, tampoco es una pareja real, sino simple y llanamente es un negocio basado en un intercambio de beneficios para ambas partes, “tú tienes lo que me gusta y yo tengo lo que necesitas”.

Este tipo de servicios ha aumentado ya que el trabajo presencial es complicado y mal pagado para aquellos que siguen estudiando, por ello los jóvenes sienten más atracción por estas soluciones, sobre todo porque les facilitan los tiempos, no tienen que cumplir todo un horario y esto lo pueden hacer tranquilamente desde sus redes sociales.

Como mencioné, estos jóvenes no necesariamente tienen que ser homosexuales ya que la gran mayoría solo lo ve como un trabajo para ganar dinero y no piensan quedarse para siempre en él; por el momento es una manera fácil de conseguir cubrir sus necesidades a corto plazo, por tal motivo lo ven como una etapa de su vida, teniendo en claro que la vergüenza deben dejarla a un lado.

Como en todo, tiene sus riesgos, por lo que muchos de ellos acuerdan las primeras citas en lugares públicos, esto también sirve para facilitar el encuentro ya que muchos daddys no buscan sexo sino solo hablar con alguien.

Algo muy importante para quienes se dedican o piensan dedicarse a este tipo de servicios para ser un verdadero “sugar baby” es que deben cubrir como en muchos trabajos ciertos requisitos: deben cuidar su cuerpo, su cara, su higiene personal y su vestimenta, cuidar su alimentación y ser chicos informados de varios temas para poder llevar una conversación. Si son gay de preferencia sean discretos y nada obvios, no por discriminarlos sino porque en ocasiones los daddys lo único que quieren de la otra persona es compañía; sin embargo, si el encuentro es para intimar sexualmente debes dejar muy en claro lo que estás dispuesto a hacer, sin olvidar que el cuidado, la protección de la salud y tu integridad es lo primordial.


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