“La Licha” y sus cómplices

Fernando Miranda Servín.

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Alicia García Valenzuela, alias “La Licha”, con una docena de carpetas de investigación en su contra por los delitos de peculado y amenazas aspira a ser diputada federal por el distrito 04, representando al partido Fuerza por México, y serán los contribuyentes duranguenses quienes paguen los 900 mil pesos que se robó del municipio de Durango y los sueldos de los empleados municipales que la asisten en su campaña electoral.

El pasado 14 de abril, la lideresa del Sindicato Único de Trabajadores Municipales, Alicia García Valenzuela, acusada del delito de peculado, compareció ante el Juez de Control y Enjuiciamiento como responsable de haber desviado recursos materiales y humanos del municipio de Durango que ascienden a 900 mil pesos. Alicia García Valenzuela, alias “La Licha”, durante los últimos 20 años ha ocupado trabajadores del ayuntamiento como servidumbre en sus propiedades y negocios.

En una interpretación retorcida de la ley, el juez permitió a la lideresa sindical gangsteril acogerse a la Ley de Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias en Materia Penal para que pudiera realizar un Acuerdo Reparatorio con el municipio de Durango. El “acuerdo reparatorio” consistió en devolver lo robado en cómodas mensualidades de 100 mil pesos, entregando Alicia García Valenzuela, alias “La Licha”, ese mismo 14 de abril su primera mensualidad a la representante del municipio, Judith Ávila Lucero, Contralora municipal.

Este acuerdo a todas luces fue desventajoso para los contribuyentes duranguenses pues Alicia García, en una interpretación justa de la ley, debió haber sido obligada a pagar inmediatamente los 900 mil pesos que se robó y, de no hacerlo, debió haber sido encarcelada como cualquier otro ciudadano común y corriente.

Ahora, esta salida olímpica que le dieron a esta lideresa sindical adoradora de la Santa Muerte no solo pone en evidencia la complacencia e influyentismo del aparato de justicia duranguense sino también exhibe aún más la corrupción desmedida que practica Alicia García Valenzuela, pues la incógnita que de inmediato surgió en las redes sociales en esta entidad es la siguiente: ¿de dónde va a sacar Alicia García 100 mil pesos mensuales para pagar los 800 mil pesos que le restan si su sueldo como trabajadora del municipio de Durango es de 29 mil pesos y sus negocios, como ella misma ha declarado a los medios locales, “son de beneficencia, para apoyar a los trabajadores municipales”?

La respuesta a esta interrogante la dan a razacero trabajadores de este mismo municipio, que solicitan el anonimato por razones obvias:

“Los 100 mil pesos mensuales que Alicia García Valenzuela va a pagar mensualmente hasta completar los 900 mil pesos que se robó del municipio los van a pagar los mismos ciudadanos contribuyentes pues cada mes recibe del municipio más de 200 mil pesos ‘para gastos de gestoría, medicamentos y actividades deportivas’. Este dinero jamás llega a los agremiados y tanto Alicia García como el actual secretario general suplente del SUTM, Ricardo Dosal Díaz, aparentan que lo reciben algunos integrantes del sindicato por concepto de ‘gestoría, medicamentos y deportes’, pero en realidad es Alicia García quien se apodera de estos recursos”, denuncian los trabajadores.

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La relación de trabajadores que reciben más de 200 mil pesos mensuales del municipio de Durango para supuestos gastos de “gestión, medicamentos y deportes”. De acuerdo al testimonio de trabajadores municipales, con esta partida Alicia García pretende pagar los 900 mil pesos que se robó del municipio de Durango.

En la relación de pagos que los trabajadores denunciantes exhiben destaca el cuñado de la lideresa sindical Alicia García, Miguel Alberto Herrera Lozano, quien “recibe” mensualmente 9 mil 740 pesos con 60 centavos. “También Irlanda Daniela Salazar Sariñana, sin ser trabajadora municipal, recibe 8,362.44 pesos mensuales ‘para medicamentos’”, revelan los trabajadores.

Desde marzo, Alicia García Valenzuela, alias “La Licha”, solicitó licencia sin goce de sueldo en el municipio de Durango, en donde tiene plaza como trabajadora “auxiliar”, y dejó su cargo al frente del SUTM para participar en el actual proceso electoral como candidata a diputada federal por el distrito 04, representando al partido Fuerza por México, y también aparece en el primer lugar de la lista de este partido como candidata a diputada plurinominal. Sin embargo, Alicia García continúa realizando funciones sindicalistas.

En noviembre de 2019, Alicia García rindió protesta como secretaria general de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM) en Durango. Como se sabe, tanto esta organización sindical como el partido Fuerza por México son afines al presidente corrupto Andrés Manuel López Obrador y al partido Morena, un partido que se ha caracterizado sobremanera por tener en sus filas a una enorme cantidad de delincuentes y depredadores sexuales.

Hoy, la ciudadanía duranguense ve con asombro en las calles de la capital de esta entidad a esta delincuente, Alicia García Valenzuela, alias “La Licha”, repartiendo su propaganda electoral y pidiendo el voto para ser diputada federal, acompañada por su séquito de trabajadores municipales que siguen cobrando sus sueldos en el gobierno de Durango. Así pues, los ciudadanos no solo estamos contribuyendo para que esta ladrona pague los 900 mil pesos que se robó del municipio de Durango, sino también estamos pagando los empleados municipales que la asisten en su campaña electoral.

El alcalde panista nepotista Jorge Salum y su Contralora, Judith Ávila Lucero, están enterados de esta situación: ellos son quienes le proporcionan a Alicia García nuestro dinero para que esta pueda pagar en abonos chiquitos de 100 mil pesos mensuales los 900 mil pesos que se robó del municipio y ellos son quienes se hacen de la vista gorda para que una veintena de trabajadores municipales apoyen en su campaña electoral a esta lideresa perniciosa que, por lo demás, sigue ocupando a nuestros trabajadores municipales como servidumbre en sus fastuosas propiedades.

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La Contralora municipal, Judith Ávila Lucero, y el alcalde nepotista Jorge Salum del Palacio, conocen perfectamente las maniobras que Alicia García hace con los recursos públicos que le entregan y también solapan que utilice trabajadores municipales en su campaña electoral.