Denuncian a la Caja Hipódromo por usura y tráfico de influencias

    De la redacción de razacero.

    Señor director del periódico razacero, le expongo respetuosamente mi caso y lo que mi familia y yo estamos padeciendo con la Caja Hipódromo:

    Hace más de 10 años mi esposa, la señora Ana Rosa Ortiz Aguilar, solicitó un préstamo a la Caja Hipódromo, mismo que le fue concedido por 350 mil pesos. Íbamos a comprar una vivienda en el fraccionamiento La Forestal, en la ciudad de Durango, en ese tiempo yo tenía un Café Internet en esa vivienda y me proporcionaba los recursos suficientes para cubrir los abonos a la mencionada financiera. Esto sucedió en el tiempo en que se vinieron los balazos y descabezados aquí en Durango, por lo que las cosas cambiaron y los clientes se empezaron a ir temprano a sus casas. La situación económica se vino abajo y ya no podía abonar a tiempo los pagos en la Caja Hipódromo por lo que tuvimos que quitar el negocio de Internet y el dueño de la casa ya no me quiso regresar el enganche que le dimos por la compra-venta del inmueble. Yo me tuve que ir a los Estados Unidos y la Caja Hipódromo nos demandó en el Juzgado 4to. Civil del Tribunal Superior de Justicia de Durango, con el juicio Núm. 161/2013, mismo en el que nos absolvieron. Posteriormente, 5 años después, la Caja Hipódromo nos volvió a demandar en el Juzgado 2do. Mercantil en el juicio Núm. 13/2018, donde les comprobamos con los recibos que ya les habíamos pagado 670 mil pesos, pero con una serie de corruptelas el juez y los representantes de la Caja Hipódromo cancelaron 15 recibos, los más caros.

    Al final, a mi esposa la sentenciaron a pagar 256 mil pesos. Todo mi trabajo en USA se esfumó, vendí mi camioneta Ford Escape y mi carro, vendí todas nuestras alhajas y contraje deudas con bancos y financieras para pagar esta cantidad.

    Un año más tarde, en la segunda demanda, a mi esposa la volvieron a sentenciar a pagar un millón quinientos mil pesos y a mí me absolvieron como aval. Actualmente amenazan con venir a embargar mi casa aquí en el fraccionamiento La Forestal. No les importa que la propiedad esté a nombre de los dos y que estemos casados por bienes mancomunados.

    Ante estos abusos solicito ayuda a las autoridades competentes ya que estoy discapacitado porque fui operado de mi ojo izquierdo en el ISSSTE y me dejaron mal; a raíz de eso, me caí en la banqueta de la tienda Sams Club, me quebré el tobillo izquierdo y ya no pude ir a trabajar a USA.

    Agradezco el apoyo que puedan darme y sobre todo que la ciudadanía sepa los inconvenientes de meterse con este tipo de financieras como la Caja Hipódromo.

     

    Atte.

    Rosendo Martínez Rayas.

    (618 117 80 35).

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