Generación Potter, 20 años de la película que marcó a millones de jóvenes

    El mago más famoso del mundo saltó a la gran pantalla el 12 de noviembre de 2001. Aún hoy, 20 años después, sus libros siguen entre los más vendidos.

    El mago más famoso del mundo saltó a la gran pantalla el 12 de noviembre de 2001. Aún hoy, 20 años después, sus libros siguen entre los más vendidos.

    Harry Potter ha supuesto un antes y un después para toda una generación. No hay nadie que no haya escuchado hablar de Harry Potter. Más allá de esto, también creó una legión lectora que después consumió vorazmente otros éxitos del estilocomo Crepúsculo, Los juegos del hambre, Percy Jackson, Cazadores de sombras o Divergente, ¿hubiera ocurrido lo mismo sin la magia de Harry Potter?

    Este 12 de noviembre se cumplen 20 años del estreno de la primera película, Harry Potter y la Piedra filosofal (Chris Columbus, 2001); pero el mago que sobrevivió sigue llenando las salas de cine. Tanto con su saga principal como con la de Animales Fantásticos. Sin embargo, con el tiempo la figura de su autora se ha ido emborronando hasta que muchos de los que han crecido con Potter como guía ya no quieren saber nada de ella. Esto se debe, en mayor medida, a que J. K. Rowling está en contra de las personas trans. Pero veamos cómo han sido estos 20 años de fenómeno y cómo ha crecido la Generación Potter.

    Para entender qué ha supuesto la saga de Harry Potter, más allá de las películas, hay que conocer el contexto de la época. El primer libro se publicó en 1997, Internet ya existía; pero no todo el mundo lo tenía en casa. Apenas tuvimos que esperar unos años para el estreno de la primera película, ya que fue en 2001. De hecho, la historia ni siquiera estaba terminada; pero ya era todo un fenómeno de la literatura juvenil.

    ‘Harry Potter y la piedra filosofal’ ha vendido 120 millones de copias en todo el mundo, por delante de clásicos como ‘El guardián entre el centeno’ o libros contemporáneos como ‘Los juegos del hambre’

    Han pasado 20 años, pero Harry Potter y la piedra filosofal es el libro juvenil más vendido de la historia con más de 120 millones de copias en todo el mundo, según datos de 2019. Está incluso por delante de clásicos como El guardián entre el centeno (65 millones de copias); Ana de las tejas verdes (50 millones) o Rebeldes(15 millones). Y también muy por encima de otros libros contemporáneos como Los juegos del hambre (29 millones).

    En definitiva, la pasión por esta saga no solo se refleja en los libros o las películas. De hecho, la banda sonora se sigue escuchando. Los tres principales temas más escuchados tanto a nivel mundial como en España en Spotify son Hedwig’s Theme; Prologue y Harry’s Wondrous World, los tres de Harry Potter y la piedra filosofal.

    ¿Un ejército de lectores gracias a Harry Potter?

    Harry Potter

    Más allá del éxito de los libros y las películas, es importante preguntarse qué ha quedado después. ¿Tenemos un ejército de lectores gracias a la saga de Harry Potter? Es difícil dar con una respuesta, por eso hemos trasladado esta pregunta a Javier Lillo, profesor de lengua y literatura del colegio Aire Libre (Alicante).

    Y es que, para él, esta saga no creó lectores nuevos: “Harry Potter, por sí mismo, no ha creado ningún lector. Fue un boom, sí, pero se ha hecho un libro fórmula”. Es más, Lillo recuerda que el hecho de que se ocultase el nombre de la autora y que pareciese un hombre era “para vender más libros”. En definitiva, “es un producto de márketing”, afirma el profesor desde el otro lado de la línea telefónica. Eso sí, siempre dejando clara que esta es su opinión personal.

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    “No genera nuevos lectores”

    “Todo el mundo despotrica de la hamburguesa, pero la comemos de vez en cuando porque es apetecible. Harry Potter sería como las hamburguesas”

    “Creo que no ha creado nuevos lectores en el sentido de que leer Harry Potter les haya servido para que hoy en día lean otras cosas. Seguramente esos lectores han leído más de lo mismo, es decir, han buscado otros autores que están contando exactamente lo mismo“, explica. “Muchas veces hago el símil de Harry Potter y la alimentación. Comer y alimentarse no es lo mismo. Harry Potter, en este caso, sería como las hamburguesas. Todo el mundo despotrica de la hamburguesa, pero la comemos de vez en cuando porque es apetecible”.

    Y, claro, el problema viene cuando solo comes hamburguesas. En este caso, “no va a generar nuevos lectores; solo personas que consuman el mismo tipo de historias. Pero de esta manera no se conocen otras historias, a otros personajes que nos hagan crecer como lectores; pero también como personas”, señala.

    En la estantería de las nuevas generaciones

    Harry Potter todavía se lee, tanto por alumnos a los que les encanta leer como por aquellos que no están tan acostumbrados a ello

    Han pasado 20 años desde el estreno de la primera película, que es lo que, probablemente, catapultó el fenómeno fan aún más lejos. Y los alumnos todavía leen los libros de Harry Potter, según comenta Lillo. “Lo leen tanto alumnos que considero que tienen una buena base lectora y de conocimientos como los que no han leído tanto”. Con los primeros lo que pasa “tienen la cimentación previa, llegan a estos libros, los leen, pasan la etapa; pero después siguen buscando distintas lecturas, no todo el rato lo mismo”.

    Sobre otros fenómenos parecidos, Lillo habla de Laura Gallego, C. S. Lewis o, ya fuera de la literatura juvenil, la saga Millenium. Una buena trilogía de literatura juvenil, según este profesor, y de la que llegó a hacerse película (ahora tiene una serie) es La materia oscura de Phillip Pullman.

    ¿Clásico de la literatura juvenil?

    No obstante, otras personas piensan que la saga de Harry Potter se ha convertido en un clásico de la literatura juvenil y que sí ha ayudado a algunas personas a hacerse lectores. Así opina Daniel Pastor, ilustrador de Laniñabowie, seguidor de las películas y que redescubrió los libros durante la pandemia.

    Unsplash

    “Conocí las películas primero. Tenía ocho años, fuimos en el cumpleaños de una amiga a verla y mis tíos me regalaron los cuatro primeros libros aquellas navidades”, cuenta a Hipertextual. “En estos 20 años he sido más seguidor de las películas, mis favoritas son la tercera y cuarta. Los libros me han interesado de mayor; me los intenté leer de pequeño, pero Rowling era demasiado descriptiva para mí. Pero eso me ha venido muy bien en el confinamiento, porque me perdía en esos detalles y me aislaba de todo, del virus y de no poder salir de casa, que era algo que me agobiaba mucho”, añade.

    Harry Potter, el fenómeno fan

    En su artículo El fenómeno de los fans e ídolos mediáticos: evolución conceptual y génesis histórica de Jordi Busquet, doctorado en Sociología y profesor en la Universitat Ramon Llul (Barcelona) explica la complejidad del fenómeno fan. Y es que este existía desde antes de internet, también mucho antes de la televisión. En realidad, se puede decir que el fandom ha existido siempre ligado a la cultura como una forma de admirar a personas u obras.

    “Thompson considera que el fenómeno fan (el fandom) debe entenderse como un hecho social normal surgido en el contexto ordinario de la vida cotidiana de muchas personas que, en determinados momentos, viven de manera apasionada y obsesiva su afición y que organizan buena parte de su actividad diaria en función a ella”.

    Jordi Busquet, doctor en Sociología

    Todos podemos vivir de manera apasionada una parte de nuestra vida; ya sea la música o la lectura, el fútbol o el cine. Por tanto, no hablamos de frikis solitarios sino de personas normales que dedican gran parte de su día a día a un deportista, un artista o un escritor, por poner algunos ejemplos.

    En el caso de Harry Potter, el fenómeno tiene más que ver con los libros que con la propia autora. “Es un caso paradigmático del fenómeno fan, esto tiene bastantes vertientes. La autora era una desconocida y ha escrito 7 libros; se han escrito otros libros del mundo, se han hecho películas; hay merchandising (camisetas, tazas, varitas…) y hay un público especializado que está dispuesto a comprar todas las obras de la autora o de otros libros sobre el mundo de Harry Potter”, explica a través del teléfono Busquet.

    Todavía hoy en día se habla del niño que vivió

    Entre los seguidores de la saga de Harry Potter está Miguel, de 28 años, que ya era un ávido lector cuando conoció los libros. “En mi familia leemos mucho. Estábamos suscritos a una de estas revistas de venta de libros y a mi me dejaban coger de ella un libro al mes. Y cuando vi el de Harry Potter no lo dudé. Seguí haciéndome con ellos según pasaban los años”, comenta a Hipertextual. De hecho, lo conoció alrededor de los 9 o 10 años y explica que recuerda “esperar con ganas” su carta de Hogwarts a los 11 años.

    José Ángel (24 años) e Idoia (18) son hermanos. Y la pasión del primero ha hecho que la segunda adore las películas de Harry Potter. Para ambos, esta saga sigue muy presente en sus vidas hoy en día. “Conocí las películas gracias a mi hermano cuando tenía menos de seis años“, explica ella a Hipertextual. Por su parte, José Ángel fue al cine a ver la primera cuando apenas tenía cuatro años y le marcó para siempre. Su personaje favorito es, de hecho, el malo de la saga: Tom Riddle. Y es que para él es muy interesante el “desarrollo del personaje y su historia personal”. Mientras que a Idoia le encanta Ron porque “siempre está para sus amigos y es uno de los personajes más valientes”, explica.

    Javier también tiene 18 años y conoce la saga desde que tiene “uso de razón”. En este caso, fueron sus padres los que eran seguidores de los libros y fueron los que le llevaron a ver las películas. De hecho, ha conocido los libros de más mayor, por lo que a “las películas les tengo un mayor cariño debido a la nostalgia”, apunta. Sobre su personaje favorito apunta a cualquiera de los del trío protagonista: “Harry, Hermione o Ron, porque he crecido con ellos”.

    El ‘fandom’ no es pasivo, también crea

    Pero lo más interesante de los fandom ni siquiera es esa pasión que continúa incluso 20 años después del estreno de la primera película de la saga. De hecho, la parte más “curiosa” de muchos fandom, apunta Busquet, es que los seguidores se dedican a crear sus propias historias (fanfics). Pero también crean ilustraciones relacionadas (fanarts). Y sí, esto también ha ocurrido con Harry Potter.

    “Los seguidores se permiten reescribir pasajes de la obra, crear o versionar la narración. Y, por tanto, el seguidor entusiasta se convierte, también, en cierto modo en un creador. Y este punto es muy interesante porque hay una idea un poco simplista de que el fan es un seguidor pasivo, que está dispuesto a seguir sin criterio a alguien; que está obnubilado o abducido. Y en realidad también hay una actitud activa e incluso una cierta discrepancia con la obra de la autora. Es un público que se apropia de la obra, a veces sin respetar el hecho de la autoría. Y aquí sí hay un conflicto entre el editor de la obra, que gestiona los derechos de autor, y el público que tiene cierta capacidad de recrear, que además con internet puede tener cierta difusión”.

    Jordi Busquet, doctor en Sociología

    Una generación inspirada por Harry Potter

    Además de con Daniel Pastor, ilustrador de Laniñabowie, hemos hablado con la escritora Myriam M. Lejardi. Ambos han crecido con la saga de Harry Potter y nos han contado cómo ha sido para ellos vivir en este mundo.

    Como comentábamos antes, Daniel, de 28 años, siempre ha adorado las películas; pero redescubrió los libros durante la pandemia. Pero es que también hace fanarts, con un estilo muy propio, de Harry Potter (y otros personajes de ficción). Más allá de su arte, esta saga todavía sigue muy presente en su vida: “Con una de mis mejores amigas hablo muchísimo de Harry Potter porque me pasan curiosidades o test sobre las casas, también con otros amigos e ilustradoras. También me hace mucha ilusión poder ir a Universal y conocer toda la parte de Harry Potter. Creo que el momento fan me ha pillado más de mayor porque tiene ese factor nostalgia“, comenta entre risas. “Cuando fui a Londres también hice lo típico de hacer una ruta, ver la estación… Harry Potter está muy presente todavía hoy en día para mí”, concluye.

    Por su parte, Myriam M. Lejardi, autora de Del amor y otras pandemias (Molino, 2020) y Prende fuego a la noche (Molino, 2021), escribió un fanfic durante 10 años llamado Mortífago, en el que cuenta la saga desde la perspectiva de los Slytherin. Por el camino se enamoró de la escritura y le llevó a terminar publicando obras con personajes originales.

    Llegó al mundo de los fanfics con 16 años “acababa de terminar el cuarto libro después de leerme los cuatro en un fin de semana”, cuenta. “Y cuando los terminé de leer, los volví a empezar. Fue una locura”. Y ahí entró en juego una amiga y un fanfic de Draco Malfoy y Ginny Weasley. Fue esa vecina quien le contó que en fanfiction.net se podían leer (y escribir) tus propias versiones de la historia. “Como estaba enganchadísima a los libros y dado que los fanfics casi siempre están enfocados en el romance, para mí eran una pasada”, explica.

    Todavía tardó en comenzar a escribir sus propias historias. Pasó un año y medio leyendo todos los fanfics que pasaban por sus manos más tarde “también los empecé a escribir”. “Fue porque conocí a otras personas. Entre ellas a una chica que escribía y de la que me pillé muchísimo”. Myriam cuenta que también es de las que llegó a los libros después de muchas otras lecturas por el camino. Cuando conoció a esta chica dijo “pues yo también quiero escribir“. “Yo no había escrito en la vida. Nada”, se ríe. “Me gustaba muchísimo leer, redactaba bien; pero no había probado a escribir jamás. Pensé que quizás así llamaba su atención, pero la chica era heterosexual y no le dije nada. Yo simplemente escribía y di por hecho que el amor surgiría en algún punto”, comenta entre risas la autora. “Pero no pasó”, aclara.

    ‘Mortífago’, 10 años de ‘fanfic’

    Mortífago todavía tardó en ponerse en marcha. Escribió los dos primeros capítulos cuando tenía 18 años, pero terminó cerrándose la cuenta. “Dije: ‘Ya está, escribir no me gusta tanto y esta chica no me va a hacer caso’. Así que lo dejé estar”. Pero cuando entró en la universidad, “un poco más tarde de lo normal, con casi 21 años”, retomó la escritura. Y es que Myriam, como muchos otros alumnos, necesita distracciones para las épocas de exámenes. “Necesitaba hacer algo para evitar estudiar”, se ríe. “Pensé en volver a escribirla y así lo hice”.Durante diez años, con sus parones, Mryriam contó toda la historia que había imaginado en un principio. Por el camino aprendió a escribir y, sobre todo, se enamoró de la escritura. Después de un par de fracasos en concursos literarios y éxito en otros, se dio cuenta de que no se le daba nada mal y decidió que quería dedicarse a esto.

    La polémica

    Sobre Harry Potter cuenta que le queda un buen recuerdo y la nostalgia, pero que ya no apoya a J. K. Rowling porque es transexcluyente. “Releí muchísimo los libros, primero por gusto y luego para cuadrar cosas del fanfic. Y sí que es cierto que cuando lo releía con 28 o 29 años, ya empiezas a ver ciertas cosas. Incluso cuando los leí la primera vez había cosas que no estaban bien. Y era el tratamiento que hacía con la casa de Slytherin”, explica.

    “Creo que Harry Potter ha sido muy importante para varias generaciones. A mí me hizo escribir y a mucha gente le habrá acercado a la lectura; pero creo que es importante bajar la obra del pedestal

    “Es un tratamiento sucio, me estás diciendo que esos niños de 11 años, que se han visto en situaciones muy complicadas, son malos porque sus padres lo son. Que la gente que acaba en esa casa es mala y hay que tratarlos mal. Como hacen cuando pierden el primer torneo, que no aplauden a Gryffindor por ganar sino porque Slytherin pierda. A mí esa enseñanza me parece muy chapucera al igual que el del villano. Voldemort es malo porque ha crecido sin amor; no solo es un planteamiento vago sino que da un mensaje horrible, aunque sea camuflado”, sentencia.”Creo que Harry Potter ha sido muy importante para varias generaciones. A mí me hizo escribir y a mucha gente le habrá acercado a la lectura; pero creo que es importante bajar la obra del pedestal porque su autora lucha activamente contra los derechos humanos”, añade.En definitiva, puede que Harry Potter tenga muchos fallos; pero ya forma parte de la historia de la literatura universal. Estos libros y películas han formado (y lo seguirán haciendo) parte de la vida de millones de jóvenes. Para una generación entera de millenials esta es la historia que les marcó o inspiró de alguna manera.


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