
Falsificador de títulos profesionales dobletea plazas en el ISSSTE y en la UJED
Fernando Miranda Servín
No cabe duda que en Durango para abrirse paso en la política y en las instituciones públicas hay que ser muy inescrupuloso y tener comportamientos abiertamente delincuenciales. Un ejemplo de esto es el odontólogo Gamaliel Ortiz Sarabia, más conocido en este gremio por haber falsificado su título profesional para poder estudiar una especialidad en cirugía oral y maxilofacial en la UNAM que por sus méritos académicos (ver nota La “nueva” UJED: Directivos falsificadores).
Y así, con este pésimo antecedente, este rufián en lugar de haber sido sancionado y hasta encarcelado, fue protegido por altos funcionarios de la máxima casa de estudios de Durango, la UJED, y hasta lo premiaron abriéndole paso para que pudiera ser ¡director de la facultad de Odontología!

Hoy, este servidor público impresentable ocupa el cargo de Subsecretario General Académico de la UJED, desprestigiando aún más a esta universidad ya de por sí defenestrada por la vergonzosa imposición del rector Ramón García Rivera, amigo de correrías porriles del narcogobernador priista Esteban Villegas.
Pero resulta que el odontólogo Gamaliel Ortiz Sarabia, al mismo tiempo que ocupa el cargo de Subsecretario General Académico de la UJED, también “trabaja” en la delegación del ISSSTE de Durango.

De acuerdo a testimonios de algunos directivos de esta institución federal, “Gamaliel Ortiz Sarabia ocupa una plaza como cirujano dentista especializado, pero casi nunca atiende a sus pacientes, solo viene a checar y se va a la UJED”, revelan las fuentes.
Gamaliel Ortiz Sarabia tiene el número de empleado 2855441 en la delegación del ISSSTE en Durango, con un horario de 8 de la mañana a 2 de la tarde y recibe un sueldo de 23 mil pesos quincenales. Un sueldo que generalmente no devenga, pues en ese mismo horario ocupa el cargo de Subsecretario General Académico de la UJED. ¿O acaso puede estar en dos lugares al mismo tiempo?

Si así lo fuera, este bribón podría ganar el premio Nobel de Física por ser el ejemplo vivo de la superposición cuántica (fenómeno físico cuántico que permite a una partícula estar en dos lugares al mismo tiempo).
Esperamos que la delegada del ISSSTE en Durango, la morenista Diana Torres, la misma que le encanta despedir injustificadamente a modestos empleados de esta delegación, intervenga en este asunto que deja al descubierto un acto grave de corrupción (¿cuánto dinero del erario ya se ha embolsado indebidamente este “eminente” odontólogo?). Es obligación de esta funcionaria ordenar las investigaciones correspondientes y presentar la denuncia de estos hechos ante la Fiscalía General de la República.

Por si acaso no lo hace (que es lo más probable), aquí hacemos la petición al director general del ISSSTE, Lic. Martí Batres Guadarrama, pues es inconcebible que el dinero de los contribuyentes se esté yendo a los bolsillos de un sinvergüenza de manera más que descarada.
