La “nueva” UJED: Directivos falsificadores

    De la redacción de raza cero.

    Maltrato a alumnas, acoso sexual, discriminación racial, una acusación penal en la Fiscalía General de Durango (averiguación previa núm. 0237/2013) por agredir físicamente a su ex esposa, y una denuncia por no cumplir con la entrega de la pensión alimenticia para sus hijos, establecida por el Juzgado Primero de lo Familiar (expediente núm. 141/2009), son algunos de los antecedentes que tiene el Secretario Académico de la Facultad de Odontología de la Universidad Juárez del Estado de Durango, Cirujano Dentista Gamaliel Ortiz Sarabia. Y a todo esto se viene a sumar el delito de falsificación de documentos.

    El currículum vende. Otros funcionarios de la UJED, de mayor jerarquía, también han falsificado sus títulos para ser aceptados en asociaciones nacionales de profesionistas y obtener mejores sueldos en instituciones públicas y privadas.

    Son dos títulos profesionales los que este alto funcionario de la UJED ostenta; uno, el original, cuya copia fiel se encuentra en los archivos de esta institución educativa; y otro, el falsificado, que el C.D. Gamaliel Ortiz Sarabia entregó en la UNAM para poder cursar la especialidad en cirugía oral y maxilofacial en el Hospital Regional Ignacio Zaragoza, del ISSSTE, en el D.F., y se encuentra también en la base de datos del Registro Nacional de Profesionistas, de la SEP.

    Fue en el año 2003 cuando el C.D. Gamaliel Ortiz Sarabia, recién egresado de la UJED, falsificó su título profesional para alterar la calificación de la materia Prótesis Parcial Fija y Removible III (la que aparece con el número 26 en los documentos que aquí se exhiben), ya que en el título original Gamaliel Ortiz Sarabia obtuvo 7.0, calificación insuficiente para ser aceptado en la especialidad que pretendía cursar. Pero eso no fue obstáculo para este cirujano dentista, quien resolvió el problema falsificando su título para ponerse un 9.0 de calificación en dicha materia.

    Ya con el impedimento resuelto, Gamaliel Ortiz Sarabia pudo cursar la especialidad en cirugía oral y maxilofacial en el Hospital Regional Ignacio Zaragoza, del ISSSTE, en el D.F., y una vez que terminó estos estudios, en el año 2007, consiguió ser certificado en el Consejo Mexicano de Cirugía Oral y Maxilofacial A.C., currículum que le ha redituado enormes ganancias económicas y cierto reconocimiento en la comunidad universitaria duranguense, a grado tal que a mediados de este año fue nombrado Secretario Académico de la Facultad de Odontología de la máxima casa de estudios de Durango, luego de un proceso electoral interno plagado de acciones gangsteriles en el que fueron amenazados académicos y alumnos para imponer al actual director de esta facultad, el C.D. Jesús Oscar Reyes Escalera.

    Y lo peor de todo es que este caso representa solo la punta del iceberg ya que en esta misma situación se encuentran otros funcionarios que inclusive ocupan cargos de directores de escuelas y facultades, por lo que sería deseable que la Procuraduría General de la República iniciara una investigación exhaustiva haciendo un comparativo de los títulos profesionales que estos funcionarios tienen registrados en la UJED y los títulos que han entregado en otras instituciones del país, y se encuentran en la base de datos del Registro Nacional de Profesionistas, de la SEP.

    Seguramente muchas sorpresas encontrarán.

    Así las cosas, esta es la “nueva” UJED, conformada por funcionarios delincuentes. La “nueva” UJED, que acaba de estrenar su ley orgánica y que el gobierno estatal duranguense pretende legitimar a toda costa en las diferentes instancias universitarias del país, luego del albazo legislativo ordenado por el actual gobernador Jorge Herrera Caldera, en septiembre de 2010, quien hasta la fecha ha impuesto a tres rectores de manera irregular.

    La “nueva” UJED, que cobra las cuotas de inscripción más caras del país provocando el desaliento y la deserción de miles de jóvenes. La “nueva” UJED, que desde hace varios años no aumenta su matrícula de alumnos en las facultades más requeridas, obligando a los estudiantes a buscar otro tipo de alternativas no deseadas o truncando sus sueños de aspirar a un futuro mejor.


     

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