Héctor Vela Valenzuela, pudre a la Universidad Tecnológica de la Laguna

    Apadrina a la banda que hunde a la UTL, encabezada por Alfredo Villalobos Jáuregui y Elpidio Rivas Jurado

    Juan Monrreal López.  

     

    Ciudad Lerdo, Durango.- Apandillados por el secretario de Educación Pública de Durango, Héctor Vela Valenzuela, un grupo de directivos de la Universidad Tecnológica de la Laguna (UTL), encabezados por el rector, Alfredo Villalobos Jáuregui, están convirtiendo a uno de los centros educativos más importantes de esta ciudad en nido de pudrición, usando un abanico de ilegalidades que van desde la manipulación de las calificaciones para favorecer a alumnos, nepotismo, sobre precio en equipos comprados por la UTL y desvío de recursos, hasta el uso de la universidad al servicio del PRI, entre otras  transgresiones a la ley.

    Héctor Vela Valenzuela, secretario de Educación del Estado de Durango. Alcohol y corrupción. La UTL, con
    Héctor Vela Valenzuela, secretario de Educación del Estado de Durango. Alcohol y corrupción. La UTL, con

    Vista como botín y plataforma política por Héctor Vela Valenzuela, la educación en Durango sólo preocupa a este político en términos de cuántos votos puede arrastrar al PRI, además del uso que puede darle como caja de resonancia social propagandística de su precandidatura para convertirse en gobernador del estado en el año 2016.

    Por ello, las ambiciones políticas del actual secretario de Educación de Durango, más los intereses de los actuales funcionarios de la universidad -enfilados a depredar el patrimonio de esta casa de estudios-, comienzan a reflejarse en el desplome del nivel académico, suspensión de proyectos ya en marcha, entorpecimiento de procesos de intercambio entre la UTL y consorcios industriales y comerciales de La Laguna, así como también en la relajación de las relaciones entre maestros y alumnos en aras de ganar voluntades electorales para el PRI, mediante regalo de calificaciones, carnes asadas y borracheras a discreción.

    Con 5 años de existencia, la UTL prometía ser una sede de conocimiento capaz de brindar alternativas concretas de trabajo para los egresados.

    Luego, los intereses partidistas con los que se maneja la educación estatal y el destino sesgado en que los funcionarios priistas encarrilaron a la UTL -principalmente Héctor Vela Valenzuela-, comenzaron a evidenciarse en esta comunidad estudiantil.

    Ejemplos sobran:

    Las constantes remociones del rector, es uno. Con 5 años de existencia, la UTL ha visto pasar a 4 rectores: Federico de Jesús Sánchez Galindo, en 2 ocasiones; Elpidio Rivas Jurado, y el actual, Alfredo Villalobos Jáuregui.

    Rector fundador de la UTL, Federico de Jesús Sánchez Galindo promovió el ingreso de los primeros alumnos por cuanta escuela encontró, alojando a los primeros estudiantes en un edificio, en el centro de Ciudad Lerdo.

    Más tarde, por interés estrictamente político –con el apoyo de Héctor Vela Valenzuela, que ocupaba la secretaría de Gobierno-, se nombró rector a Elpidio Rivas Jurado, en diciembre de 2011.

    El debut del hijo putativo de Vela Valenzuela no pudo ser más desafortunado para la universidad ya que no se abrió ningún grupo pues sólo 12 estudiantes solicitaron inscripción en la UTL.

    El esfuerzo de Federico Sánchez, primer rector, así como de los profesores fundadores y alumnos que creyeron en el proyecto UTL, Elpidio Rivas lo destruyó en sólo un semestre.

    Después, las trapacerías de Elpidio Rivas Jurado y Alfredo Villalobos Jáuregui se convirtieron en quehacer cotidiano al interior de la universidad.

    Héctor Vela Valenzuela solapa y encubre a bribones como Rivas, Villalobos y compañía.

    En mancuerna, Rivas Jurado y Villalobos Jáuregui, comenzaron a cotizar equipos para la universidad, pero como siempre sucede: con la protección total de Héctor Vela Valenzuela impusieron sobreprecios a muchos de los  aparatos que se adquirieron.

    Un ejemplo: los simuladores de minería.

    Desde la rectoría, Elpidio “El Pillo” Rivas -así lo bautizó la comunidad universitaria-, cotizó las máquinas en 17 millones de pesos.

    Después se descubrió que dichos artefactos tenían un costo de 4 millones.

    Otro caso es el desvío y desaparición del dinero destinado a colocar fibra óptica en la UTL. Elpidio Rivas presentó informes como si realmente se hubiese empleado el dinero y colocado la fibra óptica.

    Nunca sucedió, como tampoco fueron castigados por este ilícito.

    Otra más:

    Alfredo Villalobos Jáuregui, actual rector de la UTL, elabora proyectos para distintas empresas usando los bienes de la universidad; sin embargo, el dinero de esos estudios nunca es reportado a las arcas universitarias.

    Villalobos Jáuregui fue director de Vinculación y Extensión Universitaria.

    UTL, bajo los caprichos de Héctor Vela Valenzuela y el PRI.

    Luego, las instalaciones de la UTL se mudaron a terrenos del Ejido las Cuevas, de Ciudad, Lerdo, en donde Federico Sánchez Galindo regresó como rector.

    Elpidio Rivas Jurado fue removido de la UTL. Pese a conocerse sus actos de corrupción fue premiado por el secretario de Educación, Héctor Vela Valenzuela, con la subsecretaría de Servicios Educativos de Durango, oficina desde donde hoy despacha.

    Con 600 alumnos inscritos bajo la férula de Elpidio Rivas, una vez sacado de la rectoría, llegó el auge de inscripciones en la UTL. Rápidamente el número de alumnos creció hasta 1 mil 100.

    Con ese apogeo la UTL certificó carreras como la de Procesos Industriales. Obtuvo el ISO 9002 por procesos administrativos. Inauguró el Centro de Información. Realizó convenios de cooperación con consorcios empresariales laguneros como LALA, con quien firmó un convenio para abrir carreras nuevas como la de Ventas, cuyos alumnos toman clases en esa empresa.

    Además, la UTL fue y es la segunda universidad de La Laguna que mantiene programas de inclusión, donde se imparten clases a sordomudos, autistas, ciegos y a alumnos de lento aprendizaje.

    Sin embargo, desde la secretaría de Educación y con criterios estrictamente políticos, Héctor Vela Valenzuela removió nuevamente a Federico Sánchez de la rectoría para ubicar a un incondicional y socio de Elpidio Rivas Jurado, el actual rector Alfredo Villalobos Jáuregui, quien rápidamente perdió la matrícula de 300 alumnos.

    En esa dinámica, los proyectos de crecimiento de la UTL fueron suspendidos, como la materia de Lengua extranjera, maestrías, convenios con corporativos industriales y comerciales, y la construcción de nuevos edificios y explanadas, cuyo dinero destinado a este rubro desapareció, según confiaron a Demócrata Norte de México trabajadores de la universidad.

    UTL botín del PRI.

    Por si fuera poco lo que sucede al interior de esta universidad, ahora con las campañas electorales la UTL se convirtió en suculento bocado electoral como instrumento de promoción del voto para el PRI.

    El séptimo regidor gómezpalatino, Juan Francisco González Díaz, visita regularmente la casa de estudios para enganchar universitarios al PRI, para apoyar a la candidata a diputada federal, María del Rocío Rebollo Mendoza, además de canalizar a los universitarios hacia el Instituto de la Juventud del municipio de Lerdo.

    Juan Francisco González, junto con la diputada federal Marina Vitela Rodríguez, son señalados por alumnos y maestros -que prefieren guardar el anonimato-, como los operadores de la destitución de Federico de Jesús Sánchez Galindo.

    En este mismo camino se encuentra el profesor de minería, Fidel Rubio, quien sistemáticamente organiza enormes borracheras como instrumentos de control.

    De esta manera, el proyecto de una universidad alternativa en carreras y para alumnos de escasos recursos económicos se encuentra en grave crisis, merced a la descomposición mental y laboral que el secretario de Educación Pública, Héctor Vela Valenzuela, destila desde sus oficinas en Durango.

    (democratanortedemexico.com).

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