Peña Nieto reduce gasto público en sanidad y sube el de Presidencia

Enrique Peña Nieto, un presidente sin ninguna sensibilidad social.

La hospitalización del presidente de México para someterse a una operación quirúrgica saca a la palestra los recortes en el sector Salud y el aumento en los gastos de la Presidencia en el presupuesto de 2016.

El mandatario mexicano Enrique Peña Nieto, tras la operación de la vesícula a la que se sometió, ha dejado el Hospital Central Militar, uno de los que ha sufrido recortes en su presupuesto, de tal manera que las partidas destinadas a su Oficina captan cerca de la mitad de todo el presupuesto que se destina al sector sanitario.

Peña Nieto, modificando el presupuesto aprobado por los legisladores, asignó una mayor partida para Los Pinos en desmedro del sector salud. Así, la Presidencia tendrá 419 millones de pesos extras (27 millones de dólares), mientras el gasto para hospitales y centros de investigación fue recortado en 1450 millones de pesos (642.809 dólares).

Estos datos se desprenden de un informe que la Secretaría de Hacienda entregó al Congreso en el que incluye las “adecuaciones presupuestarias” (más del 5%) propuestas por el Ejecutivo y que han sido ya aprobabas por los diputados, de acuerdo con la página Web mexicana “Regeneración”.

Las partidas dedicadas a la Oficina de la Presidencia suman un presupuesto de 2 mil 715 millones, lo que significa un aumento de 18% (419 millones de pesos más, 27 millones de dólares) respecto al año anterior.

Mientras que el gasto destinado a Salud implica afrontar un recorte en 11 hospitales e institutos, además del ajuste en el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia que recoge un monto de 450 millones de pesos.

En este rubro, de las áreas que sufren una mayor reducción se identifican por ejemplo: el Hospital Dr. Manuel de Gea, al que se le redujeron 412 millones de pesos (26 millones de dólares), un 26% de su gasto original.

En el mismo sector salud, otros 11 órganos también deberán ajustarse con nuevas reducciones presupuestarias. Uno de estos, el Centro Nacional para la Prevención y el Control de las Adicciones, deberá operar con 130 millones menos de los 801 programados (8 millones de dólares), lo que significa una reducción de 16.2%.

En cambio, otros gastos que se disparan a la alza son los asignados a las tareas de formación policial, la promoción turística y telecomunicaciones.

Por tanto, el sector Salud afronta un recorte total de mil 450 millones de pesos este año, sumado a las amenazas anunciadas por la Secretaría de Salud de más reducciones en el siguiente año que pueden exacerbar el gasto médico de las familias mexicanas al tener que acudir al sector privado.

De hecho, el 18 de junio profesores se manifestaron para exigir al Gobierno mayor inversión en la atención médica de los maestros públicos. Los recortes han afectado el sector de salud, donde faltan medicinas y equipamientos lo que obliga a acudir a centros privados de salud que requieren pagos elevados.

En días pasados, la misma fuente informó que los fondos para la pensión de los trabajadores serán utilizados para el financiamiento de proyectos privados impulsados por las reformas estructurales, en particular la energética, criticada por la oposición por abrir las puertas a una participación total de capital privado en el mercado de los hidrocarburos.

Operadores de fondos de inversión ya se aprestan a manejar estos recursos por medio de la colocación de instrumentos en el mercado bursátil, en los que participan desde influyentes empresarios especializados, los mismos fondos de pensión y hasta ex funcionarios de alto nivel.

Uno de estos funcionarios, Mario Gabriel Budebo, intentó justificar el uso de recursos del ahorro de los trabajadores como una “inversión”.

“Uno de los elementos fundamentales del éxito de la reforma energética lo va a determinar la posibilidad de que sean los ahorradores mexicanos los que se hagan dueños de esta nueva infraestructura energética que se habrá de construir en el país en los próximos años”, argumentó.

Peña Nieto, cuya popularidad está en picada, defiende sus reformas en el sector energético y educacional mientras los mexicanos de diversos sectores salen a diario a las calles para protestar por la mala situación de vida, la violencia y corrupción que campea en este país.

El pasado mes de abril, el célebre periodista mexicano, Jorge Ramos, acusó a Peña Nieto de corrupción y pidió su renuncia.

(HispanTV).

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