AMLO: Incongruencia política y sueños guajiros

Fernando Miranda Servín.

Luego de ser criticado duramente por los usuarios de las redes sociales por su postura poco combativa respecto a la reforma energética y por no querer convocar a Paro Nacional y Desobediencia Civil, AMLO nos pidió que le dijeramos en qué consistirían estas acciones. EL QUE BLOQUEÓ POZOS PETROLEROS EN TABASCO Y PARALIZÓ LA AVENIDA REFORMA AHORA NO SABE CÓMO HACER UN PARO NACIONAL. Además, AMLO dijo que está “esperando respuesta” a su petición hecha a la presidencia de la República para que detengan el proceso legislativo sobre la reforma energética hasta que se consulte a los ciudadanos. “Estamos en espera al llamado que hemos hecho, pero aunque es fácil decir ‘no hay marco legal’ (para la consulta), pero si hay voluntad política se ajusta el marco legal.

Esto es lo más conveniente para todos”, manifestó. POR LO QUE SE VE, AMLO CREE CIEGAMENTE QUE LA MAFIA PRIÍSTA LE VA A HACER CASO Y VA A SUSPENDER LA APROBACIÓN DE LA REFORMA ENERGÉTICA PARA CONSULTARLE AL PUEBLO SI SE APRUEBA ESTA REFORMA O NO. “Aunque me acusen de tibio no modificaré mi estrategia para frenar la reforma energética con movilizaciones” (léase marchas y más marchas), remató. POR SUS MISMAS DECLARACIONES, ES EVIDENTE QUE LA ACTITUD DE ESTE LÍDER ESTÁ MÁS AL SERVICIO DE LA DERECHA MAFIOSA OLIGÁRQUICA QUE AL SERVICIO DEL PUEBLO, Y UNA VEZ MÁS, COMO LO HIZO CÁRDENAS EN 1988, Y COMO LO HIZO ÉL MISMO EN 2006 Y 2013, ESTÁ SIRVIENDO DE MURO DE CONTENCIÓN DE LA DERECHA OLIGÁRQUICA PARA QUE LA CIUDADANÍA NO SE DESBORDE EN MANIFESTACIONES DE ABIERTO REPUDIO A SUS POLÍTICAS DEPREDADORAS DEL ESTADO MEXICANO.

Un paro nacional no significa tomar acciones violentas (los violentos son ellos, las mafias que componen el Congreso y el Poder Ejecutivo que planean despojar al pueblo de México de sus más preciados bienes). Un Paro Nacional con Desobediencia Civil implica tomar acciones para manifestar nuestro abierto rechazo a las reformas que pretenden despojarnos de nuestro patrimonio nacional.

1.- FIJAR UNA FECHA PARA NO IR A TRABAJAR Y CONCENTRARNOS PACÍFICAMENTE (SIN MARCHAR), A DETERMINADA HORA, EN LAS PLAZAS PRINCIPALES DE LA CAPITAL, LOS ESTADOS Y LOS MUNICIPIOS DEL PAÍS (DEJAREMOS DE PERCIBIR UN DÍA DE SALARIO, PERO VALDRÁ LA PENA).

2.- NO ACUDIR ESTE DÍA DE PARO NACIONAL A NINGUNO DE LOS GRANDES CENTROS COMERCIALES DEL PAÍS, NO ENCENDER NUESTROS TELEVISORES Y NO LLEVAR A NUESTROS HIJOS A LA ESCUELA, podría ser el primer paso y, en caso de que el gobierno no atienda nuestro reclamo de dar marcha atrás a la reforma energética, convocar a una gran concentración (no marcha) en la capital del país y las principales plazas de los estados y municipios para exigir la renuncia del presidente de la República, Enrique Peña Nieto, y volver a fijar otra fecha para hacer otro Paro Nacional en el que se deje de laborar dos días seguidos, sin ir a centros comerciales ni encender el televisor; así, hasta que las mafias que tienen secuestrados los poderes Ejecutivo y Legislativo del país entiendan que en una democracia el pueblo es el que manda.

Estas y otras propuestas de los ciudadanos podrían formar parte del discurso que López Obrador pronuncie el próximo 6 de octubre, si es que realmente quiere impedir la aprobación de la reforma energética; de otra manera, tendrá que conseguirse una buena silla para esperar sentado la contestación a la petición que hizo a la presidencia de la República “para que detengan el proceso legislativo sobre la reforma energética hasta que se consulte a los ciudadanos”.

Ver nota del periódico El Universal

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