¡Que se vaya! Peña Nieto, insostenible

“¡Que se vaya!”, fue el grito unánime de los cientos de miles de ciudadanos que el pasado 26 de septiembre participaron en las marchas y mítines que se celebraron en todas las capitales del país y en las principales ciudades de naciones latinoamericanas, estadounidenses, europeas y asiáticas para conmemorar el primer aniversario de la matanza en Iguala de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa, Guerrero, haciendo alusión al presidente Enrique Peña Nieto, quien a mitad de su sexenio ya se torna insostenible su permanencia en tal cargo.

Para fortuna del primer mandatario, esta fecha de luto para el pueblo de México coincidió con la realización de la sesión número 70 de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas por lo que tuvo que viajar a la sede de este organismo, Nueva York, mientras en todo el territorio nacional y en el extranjero la demanda fue general: “¡Fuera Peña Nieto!”, “¡Que renuncie!”, “¡Asesino!”.

Y es que conforme pasan los días, las semanas y los meses el poco prestigio que pudiera quedarle a Enrique Peña Nieto se va desvaneciendo ante las muchas evidencias que van saliendo a flote del encubrimiento abierto que las instituciones del Estado a su cargo practicaron para proteger a los culpables del crimen de lesa humanidad que se perpetró en Iguala la noche del 26 de septiembre de 2014, en el que, de manera coordinada, participaron las policías municipal, estatal y federal, así como el Ejército, en contubernio con el grupo del crimen organizado que opera en esta región, Los Guerreros Unidos, para perseguir y masacrar a 46 estudiantes que habían secuestrado cinco autobuses para trasladarse al Distrito Federal para asistir a la marcha de conmemoración de la matanza del 2 de Octubre de 1968.

Al parecer, y como ya lo ha establecido el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes patrocinado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que realizó una investigación alterna a las pesquisas plagadas de errores y ocultamientos de información llevadas a cabo por el procurador cansado Jesús Murillo Karam, el móvil del crimen fue que los estudiantes, sin saberlo, pudieron haber secuestrado un autobús cargado de drogas, de ahí la reacción irracional de las policías municipal, estatal, federal y del Ejército que, como ha quedado al descubierto, tienen nexos directos con el cartel de Los Guerreros Unidos.

El presidente de México, Enrique Peña Nieto, se ubica en los niveles más bajos de aprobación presidencial en el continente americano, de acuerdo con Latinobarómetro. Solo supera a mandatarios como Nicolás Maduro, de Venezuela, o Dilma Roussef, de Brasil. El estudio fue realizado a inicios de 2015, cuando se acrecentaba la crisis de seguridad y credibilidad del gobierno federal por casos como los de Tlatlaya y Ayotzinapa y la adquisición de propiedades de Peña Nieto y miembros de su gabinete con contratistas federales, en particular el Grupo Higa. (Fuente: Latinobarómetro/Gráfica: Aristegui Noticias).
El presidente de México, Enrique Peña Nieto, se ubica en los niveles más bajos de aprobación presidencial en el continente americano, de acuerdo con Latinobarómetro. Solo supera a mandatarios como Nicolás Maduro, de Venezuela, o Dilma Roussef, de Brasil. El estudio fue realizado a inicios de 2015, cuando se acrecentaba la crisis de seguridad y credibilidad del gobierno federal por casos como los de Tlatlaya y Ayotzinapa y la adquisición de propiedades de Peña Nieto y miembros de su gabinete con contratistas federales, en particular el Grupo Higa. (Fuente: Latinobarómetro/Gráfica: Aristegui Noticias).

La gravedad de esto estriba en que los principales ejecutores materiales de este crimen, los verdaderos autores intelectuales y los altos mandos de estas policías, de la secretaría de Gobernación y del Ejército permanecen impunes, sin que hasta el momento se les haya fincado ningún tipo de responsabilidad penal y/o administrativa. Esta es la razón del repudio mundial hacia el presidente Enrique Peña Nieto quien, lejos de asumir su calidad de Jefe de Estado y exigir a su gabinete de Seguridad que realizara investigaciones serias y convincentes, optó por proteger “la verdad histórica” que le ofreció su corrupto procurador General de la República, Jesús Murillo Karam.

Hoy, las matanzas de Tlatlaya e Iguala, sus relaciones corruptas con el Grupo Higa que derivaron en el escándalo, también mundial, de La Casa Blanca; sus negocios turbios con el grupo OHL; las “reformas estructurales” que ha impuesto como cabeza de la partidocracia infame que han ocasionado que se acoten los derechos laborales de los trabajadores y aumente la pobreza y el desempleo; la entrega descarada de nuestro petróleo a los intereses estadounidenses (vía Hillary Clinton) y las más de 60 mil muertes relacionadas con el crimen organizado que ha habido durante su gestión presidencial hacen de Enrique Peña Nieto un mandatario que ofende, que mancha la investidura presidencial ya de por sí mancillada por los anteriores mandatarios ignorantes y sátrapas que han ocupado este cargo.

Según el gobernador de Guerrero, Rogelio Ortega, el secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong, en diciembre pasado pretendió asaltar la Escuela Normal de Ayotzinapa. Fuente: Revista Proceso Núm. 2030.
Según el gobernador de Guerrero, Rogelio Ortega, el secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong, en diciembre pasado pretendió asaltar la Escuela Normal de Ayotzinapa. Fuente: Revista Proceso Núm. 2030.

¿Qué orgullo podemos sentir los mexicanos al ver a Enrique Peña Nieto hablar en el máximo foro del planeta, la Asamblea General de la ONU, presentando propuestas para alcanzar las Metas de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 si durante su sexenio no hemos logrado salir de los últimos lugares de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)?

¿Qué confianza puede inspirar Enrique Peña Nieto al hablar ante la ONU en la Cumbre de Género y Empoderamiento de las Mujeres si como gobernador del Estado de México y ahora como presidente de la República su entidad natal ha alcanzado el primer lugar nacional en feminicidios y durante se sexenio se han reducido los presupuestos para apoyar los programas dirigidos a las mujeres en cuanto a desarrollo social y violencia intrafamiliar?

Por estas razones, y otras que en cualquier momento den a conocer los periodistas Carmen Aristegui, Jorge Ramos o algún empresario agredido por él y su mafia, es que Enrique Peña Nieto debe renunciar antes de que el pueblo de México estalle.

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