El desastre en Salud

Fernando Miranda Servín.

Incontables son las atrocidades que se cometieron en la Secretaría de Salud durante la administración del último sexenio priísta que tuvo que soportar la ciudadanía duranguense.

En manos de auténticos sátrapas vivales, esta noble institución fue saqueada y manejada de manera totalmente sucia. Las transas, los favoritismos, la entrega de contratos millonarios a amigos y socios a través de licitaciones amañadas; los desvíos de recursos y fraudes que provocaron graves desabastos de medicinas y equipos médicos; la adquisición de insumos, materiales y medicinas a precios más caros; los maltratos de los altos directivos a los trabajadores, doctores, enfermeras y derechohabientes, y el cinismo del secretario de Salud, Dr. Eduardo Díaz Juárez, declarando en los medios de comunicación locales que en esta dependencia no había corrupción, fueron la constante a lo largo de este gobierno ruin que por fortuna ya se va.

Ahora, el clamor en las redes sociales de internet y en las calles de Durango es general: la ciudadanía exige cárcel e inhabilitaciones para todos aquellos funcionarios de esta secretaría que se enriquecieron a manos llenas abusando de sus atribuciones.

Y no son pocos los encarcelables de la Secretaría de Salud que llenan de sobra este requisito.

El principal, por supuesto, es el titular, Dr. Eduardo Díaz Juárez, quien, por acción u omisión, permitió los voraces atracos, abusos y negligencias médicas que cometieron sus subordinados en agravio de la ciudadanía.

Dr. Eduardo Díaz Juárez. Largo es el historial de corrupción que deja tras de sí como secretario de Salud del estado de Durango.
Dr. Eduardo Díaz Juárez. Largo es el historial de corrupción que deja tras de sí como secretario de Salud del estado de Durango.

Enseguida de este funcionario corrupto la vox populi señala a la directora de Administración, C.P. María Eugenia Lourdes Díaz Herrera, quien durante todo este sexenio fue la principal artífice de los saqueos millonarios que se perpetraron en esta secretaría, junto con su Jefe de Contabilidad, el C.P. Christian Omar González Longoria, quienes en estos días han estado muy atareados maquillando las cuentas falsas que le van a entregar al gobierno entrante de José Rosas Aispuro Torres.

El director de Planeación, Luis Millán Motolinia, el señor de las licitaciones, es otro de los encarcelables de esta secretaría que se benefició de su cargo haciendo negocios particulares con recursos públicos, amasando una enorme fortuna.

Otro funcionario que también forma parte de esta agrupación delictiva es el Dr. Ramón García Rivera, director del Seguro Popular en Durango, quien desde esta institución federal ha realizado operaciones turbias con la directora de Administración de la secretaría de Salud, C.P. María Eugenia Lourdes Díaz Herrera. Al respecto, empleados de esta dependencia, que por razones obvias solicitan el anonimato, declaran:

“El Dr. Ramón García Rivera envía a sus familiares y amigos a que los atiendan en el hospital privado La Paz, en donde paga fuertes cantidades de dinero, actualmente debe más de 7 millones de pesos a este hospital particular; además, García Rivera, por ley, como titular del Seguro Popular debe de pagar directamente a los hospitales y centros de Salud del estado de Durango los servicios que reciben los ciudadanos asegurados, pero no lo hace. En lugar de esto, el Dr. Ramón García Rivera entrega esas enormes sumas de dinero a la C.P. María Eugenia Lourdes Díaz Herrera, sin que sepamos qué destino le da a ese dinero”, manifiestan los denunciantes.

Estos son los capos más visibles de esta mafia depredadora que nos ha robado a los contribuyentes cientos de millones de pesos. Y los testimonios de los empleados de la misma secretaría de Salud son contundentes:

“La farmacia del hospital Materno Infantil presenta desfalcos mensuales superiores a los 10 millones de pesos. Recientemente fueron pintadas las instalaciones de este hospital y el costo real de las pinturas fue de un millón y medio de pesos, pero la C.P. María Eugenia Lourdes Díaz Herrera, pagó 7 millones de pesos a una empresa del ramo propiedad de un empresario muy ligado a las altas autoridades del gobierno estatal”, exponen con indignación.

El Hospital General 450, “El Hospital de la Muerte”, otro de los puntos clave en la corrupción que se practicó en la secretaría de Salud durante el sexenio que termina.
El Hospital General 450, “El Hospital de la Muerte”, otro de los puntos clave en la corrupción que se practicó en la secretaría de Salud durante el sexenio que termina.

Así, en los hechos, no hay una sola instancia en esta secretaría en donde no haya algún tipo de anomalía, como por ejemplo el Hospital General 450, mejor conocido por la ciudadanía duranguense como “El Hospital de la Muerte” por la cantidad impresionante de decesos que ahí se dan (muchos de los cuales suceden por negligencias médicas), y por el maltrato frecuente de que son objeto los derechohabientes. Este hospital, dirigido por el despótico Dr. Arturo Canales Molina, desde el sexenio pasado y este que está concluyendo fue elogiado con bombo y platillo por los gobiernos estatales priístas; sin embargo, los trabajadores de la secretaría de Salud informan que, en los hechos, ha representado una pesada carga para la ciudadanía, y nos dan sus razones:

“Por donde quiera que usted le pique sale pus. El Hospital General 450 carece de personalidad jurídica en materia administrativa pues no cuenta con la documentación legal que ampare o respalde su funcionamiento, legalmente no existe, nunca ha recibido un presupuesto etiquetado, por lo que todos los recursos para mantenerlo los desvían del hospital Materno Infantil y de los centros de Salud. Este desorden administrativo le ha permitido a la directora de Administración, C.P. María Eugenia Lourdes Díaz Herrera, y a su camarilla disponer de enormes cantidades de dinero de manera discrecional; esto, aparte del saqueo financiero que representa, puede traer como consecuencia demandas millonarias de derechohabientes que hayan sido perjudicados en su salud o de deudos de pacientes que hayan fallecido por negligencias médicas ya que, aunque el Hospital General 450 tenga autorizadas las licencias sanitarias para funcionar, administrativamente no existe”, revelan.

Ahora, ya en el colmo de la ignominia, el grupo hamponeril conformado por los altos directivos de esta secretaría, luego de la derrota electoral del PRI en las pasadas elecciones del 5 de junio, inmediatamente se asignó plazas con los códigos más altos, extendiendo este beneficio a familiares y amigos que ingresaron a laborar a esta dependencia apenas seis meses antes, causando la indignación de los trabajadores de este sector y de la ciudadanía duranguense que, tanto a través de las redes sociales como en los encuentros personales que tienen con el gobernador electo, José Rosas Aispuro Torres, le exigen aplicar la ley e imponer severos castigos a este grupo de directivos rapaces en cuanto tome posesión de su cargo.

Una de las listas de las asignaciones abusivas de plazas en las que aparecen altos directivos, familiares y amigos.
Una de las listas de las asignaciones abusivas de plazas en las que aparecen altos directivos, familiares y amigos (Click para agrandar).

Este es el panorama de corrupción y de destrucción que deja este gremio delictivo en la secretaría de Salud del estado de Durango por lo que es imperativo que el nuevo gobierno estatal, que toma posesión el próximo 15 de septiembre, atienda de inmediato los reclamos populares de justicia.

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