No pasa nada y cambiar para seguir igual o peor

No pasa nada y cambiar para seguir igual o peor, parecen ser las m谩ximas favoritas de la mayor铆a de nuestros gobernantes.

A m谩s de dos a帽os de la desaparici贸n forzada o genocidio de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa en el municipio de Iguala, Guerrero, todo parece indicar que efectivamente se trat贸 de un crimen de Estado, como as铆 lo demuestran las 煤ltimas investigaciones basadas en declaraciones de testigos directos de estos hechos realizadas por la periodista Anabel Hern谩ndez y contenidas en su reportaje titulado 鈥淓l 27 Batall贸n de Infanter铆a tom贸 el control y el mando鈥, publicado en la edici贸n N煤m. 2082 de la revista Proceso.

En esta entrega, Anabel Hern谩ndez transcribe por primera vez las declaraciones hechas en la PGR del ex subcomandante de la Polic铆a Municipal de Cocula, C茅sar Nava Flores, y del ex subdirector de Seguridad P煤blica de Iguala, Francisco Salgado Valladares, quienes coinciden en que la noche del 26 de septiembre de 2014 los soldados del 27 Batall贸n de Infanter铆a tomaron el control y el mando del municipio de Iguala. Pero ahora estos dos ex polic铆as est谩n presos, acusados por la PGR de ser quienes entregaron a los 43 estudiantes a un supuesto grupo de narcotraficantes, convirti茅ndolos as铆 en los cl谩sicos chivos expiatorios.

Ya desde hace un buen tiempo el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes que coadyuv贸 en estas investigaciones, patrocinado por la Comisi贸n Interamericana de Derechos Humanos, determin贸 que el Ej茅rcito habr铆a participado en estos hechos de manera muy activa y una de las hip贸tesis que hasta le fecha se mantiene firme es que los estudiantes, sin saberlo, habr铆an secuestrado un autob煤s con un fuerte cargamento de estupefacientes provocando la reacci贸n violenta de las polic铆as de esta regi贸n (Iguala y Cocula), de las fuerzas federales y del Ej茅rcito que, por supuesto, mantienen contubernio con los grupos del crimen organizado que operan en esta zona.

El Ej茅rcito mexicano, corrompido totalmente, de ser garante de la seguridad nacional pas贸 a ser genocida del pueblo.
El Ej茅rcito mexicano, corrompido totalmente, de ser garante de la seguridad nacional pas贸 a ser genocida del pueblo.

Estas revelaciones vuelven a poner en la mira a nuestro presidente desprestigiado, Enrique Pe帽a Nieto, pues como Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas forzosamente debi贸 de estar enterado de lo que suced铆a en ese momento en Iguala, as铆 como tambi茅n ponen en tela de juicio las actuaciones de sus secretarios de la Defensa y Gobernaci贸n.

Hoy, a casi 25 meses de distancia de este terrible hecho, los padres de las v铆ctimas siguen exigiendo justicia y siguen siendo ignorados por un sistema de gobierno corrupto que, por su abierta complicidad en este crimen de lesa humanidad, no puede ofrecer una respuesta positiva a los deudos de los 43 ni a la naci贸n ni al mundo.

Esta impunidad de magnitud espantosa no es la punta del iceberg, es el iceberg mismo que tenemos atravesado en nuestro pa铆s con gobernantes de esta cala帽a, simplemente asesinos, que con pr谩cticas deleznables y abusando de su poder evaden la acci贸n de la justicia.

El gobernador de Durango, Jos茅 Rosas Aispuro Torres, atendiendo m谩s a compromisos partidistas y amiguismos ha formado su gabinete con perfiles poco id贸neos e incongruentes.
El gobernador de Durango, Jos茅 Rosas Aispuro Torres, atendiendo m谩s a compromisos partidistas y amiguismos ha formado su gabinete con perfiles poco id贸neos e incongruentes.

As铆, lo mismo vemos al presidente Enrique Pe帽a Nieto protegerse y proteger a los suyos que a gobernantes y funcionarios estatales enriquecerse sabiendo que las sucesiones de gobierno que se dan no siempre son para cambiar sino para seguir igual o peor, como sucede en Durango, en donde los equipos de recepci贸n del flamante gobernador Jos茅 Rosas Aispuro Torres han pasado por alto infinidad de corruptelas cometidas por importantes funcionarios del gobierno pri铆sta saliente. Contratos millonarios fraudulentos y enormes faltantes de bienes muebles e inmuebles extra帽amente no han sido detectados por los integrantes del gobierno aispurista que recibieron las instituciones estatales, muchos de los cuales hoy son ya titulares de las mismas, dando el triste mensaje a la ciudadan铆a de que se negoci贸 la corrupci贸n. Estos hechos indudablemente contradicen lo expuesto por el gobernador Aispuro Torres, quien en su campa帽a electoral y en su toma de protesta manifest贸 que no le temblar谩 la mano para castigar a quienes hayan lesionado al erario duranguense.

Ahora, con presiones o sin ellas, Aispuro Torres ha hecho nombramientos muy pol茅micos designando en algunos altos cargos a personas que no tienen el perfil para ocuparlos, ya sea para pagar facturas a algunos personajes y a los partidos pol铆ticos que lo apoyaron (PAN-PRD) o para satisfacer compromisos de amistad. As铆 las cosas, el chambismo, el clientelismo y el amiguismo ya se hicieron presentes en el primer mes de su gobierno.

En este gran teatro de vodevil, el gobernador de Nuevo Le贸n, Jaime Rodr铆guez 鈥淓l Bronco鈥, todav铆a no puede encarcelar al ex gobernador ladr贸n Rodrigo Medina de la Cruz o de menos hacer que devuelva algo de lo que le rob贸 al pueblo neoleon茅s, y al paso que va as铆 se la va a llevar todo su sexenio, haciendo fintas, fintas y m谩s fintas sin asestar un solo golpe de importancia a la corrupci贸n que se dio en este estado norte帽o durante el sexenio pasado.

Y mientras nuestros pol铆ticos hacen como que se amenazan con encarcelarse mientras tras bambalinas se dan sus palmaditas en la espalda, el pueblo mexicano lucha por sobrevivir ante la inflaci贸n criminal que est谩 provocando la subida del d贸lar por la p茅sima conducci贸n de la econom铆a nacional que han hecho los dos 煤ltimos secretarios de Hacienda.

Frente a este panorama nacional sombr铆o y horizonte internacional derivado del triunfo o derrota de los candidatos a la presidencia estadounidense, Hillary Clinton y Donald Trump, nada parece indicar que a la mayor铆a de los mexicanos nos cambie la suerte para bien en los pr贸ximos a帽os, por lo que quiz谩 debamos participar mucho m谩s en pol铆tica y encarar a nuestros gobernantes para pedirles congruencia total entre sus discursos y sus actos, y, de no satisfacer esta petici贸n, exigirles sus renuncias de manera masiva. Solo as铆 sabr谩n nuestros representantes que no les creemos del todo sus magn铆ficas actuaciones y que vamos en serio por un verdadero cambio que les garantice a nuestros hijos un futuro mejor.

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