Nombre de Dios: Municipio sin ley

    Jesús Roldán Soto, alcalde de Nombre de Dios, Dgo. Prepotencia, corrupción e ineficacia, sus sellos distintivos para gobernar.
     

    Fernando Miranda Servín.

     

    Cualquier parecido con la película titulada La ley de Herodes, protagonizada por el genial actor Damián Alcázar, no es pura coincidencia, es la mera realidad en Nombre de Dios, municipio ubicado a escasos 50 kilómetros de la capital del estado de Durango, hacia el suroeste.

    Ahí funge como presidente municipal el priísta Jesús Roldán Soto, licenciado en Economía de 64 años, cuya experiencia laboral lo sitúa como ex empleado de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, según su currículum publicado en la página web del municipio de Nombre de Dios.

    Llegado al poder en las pasadas elecciones de julio de 2013 en las que se renovaron alcaldías y diputaciones locales, Jesús Roldán Soto fue compañero de fórmula electoral del ahora diputado tricolor por el III Distrito, Eduardo Solís Nogueira, alias El Maki, quien violó la ley federal electoral al exigir que en las boletas electorales apareciera su apodo.

    Hoy, a menos de un año en el cargo, Jesús Roldán Soto ya es repudiado por la mayoría de los empleados del municipio de Nombre de Dios, que se quejan porque constantemente les retrasan el pago de sus sueldos y el edil no hace nada para solucionar este problema. “Aparte de esto, sabemos que algunos funcionarios de este municipio cobran sueldos de ex empleados que ya han sido despedidos”, denuncia un trabajador de este municipio que solicita el anonimato.

    La obra pública en este municipio de 18 mil habitantes no existe, se quejan sus pobladores, y no hay seguridad. “Jesús Roldán hizo muchas promesas cuando andaba en campaña electoral, prometió pavimentar calles y arreglar las que están llenas de baches,  también prometió plazas a los que lo ayudamos en su campaña, y a los policías les prometió un aumento de sueldo, pero hasta la fecha no ha cumplido nada”, manifiesta un ciudadano inconforme con el papel que está desempeñando este edil.

    Y es que en Nombre de Dios la ausencia de gestión de recursos es tal que los policías municipales andan desarmados, con uniformes viejos y carecen de capacitación profesional para ejercer sus funciones por lo que el peligro de que sean lesionados o asesinados, o de que agredan a un ciudadano es latente.

    “El presidente municipal, Jesús Roldán, el secretario del Ayuntamiento, Juan Ángel Torres Torres, y los profesores José Luis Irigoyen e Ismael Blanco Torres, que ocupan los cargos de síndico municipal y oficial mayor, gobiernan a su antojo, solo para enriquecerse ya que reciben dádivas de los encargados de la maquiladora automotriz DAWS para que pasen por alto la infinidad de violaciones al reglamento que cometen, también los dueños de cerveceras y antros entregan sus cochupos a estos funcionarios para que les permitan trabajar sin problemas”, expone otro empleado de este municipio.

    Pero quizá la cereza en el pastel que refleja la prepotencia e incompetencia de este presidente municipal sea el encarcelamiento de María y Liliana N., mujeres que se encuentran privadas de su libertad desde hace más de 3 meses en la cárcel municipal, acusadas de supuestos robos. “Les fabricaron el delito de robo, las detuvieron sin órdenes de aprehensión y desde hace casi 4 meses el presidente municipal las tiene encerradas, así nomás, sin proceso ni nada”, manifiesta uno de los habitantes de este municipio, describiendo este hecho que refleja a la perfección la manera como siempre ha gobernado el PRI en esta entidad.

    “Aquí no hay más ley que las ocurrencias del presidente municipal Jesús Roldán Soto”, comenta el ciudadano entrevistado, esperando que alguna autoridad superior, como el gobernador Jorge Herrera Caldera, o el Congreso local, intervengan para poner fin a este suplicio que están sufriendo los habitantes de Nombre de Dios. “Pero la vemos difícil porque todos son priístas y entre ellos se protegen… ya será hasta el 2016 que votemos por otro partido, por mientras ya nos chingamos”, remata.

    COMPARTIR