El puente de la discordia

    De la redacción de razacero.

    Convertido en un botín político de un gobierno estatal y un gobierno municipal que han desempeñado papeles mediocres y han entregado pésimos resultados a la ciudadanía, el proyecto del puente vehicular del boulevard Francisco Villa, que se pretende construir a la altura del centro comercial Soriana (calle La Losa esquina con Fracc. Los Remedios), fue rechazado por la ciudadanía desde que se supo su existencia, no así por la administración del alcalde opaco de Durango, Dr. José Ramón Enríquez Herrera, que inclusive otorgó la autorización de esta obra para después clausurarla, más por revanchismos políticos con el mandatario estatal, José Aispuro Torres, que por verdaderos principios ecológicos.

    El puente de la discordia, primero autorizado y después cancelado por las autoridades del municipio de Durango, más por las rencillas que el alcalde José Ramón Enríquez Herrera tiene con el gobernador José Aispuro Torres que por convicciones ecológicas, respeto a la ley y solidaridad con la ciudadanía duranguense.
    De repente le surgió lo ecologista al gobierno que encabeza el Dr. José Ramón Enríquez Herrera, una de las administraciones que más árboles ha derribado en la historia de este municipio.
    Aixa León, Maestra en Ciencias Agropecuarias y Forestales, consultora ambiental y especialista en manejo de fauna silvestre, ha expuesto en numerosas ocasiones muchas de las ilegalidades en que ha incurrido el gobierno del estado de Durango en su afán de construir el puente del boulevard Francisco Villa.

    En entrevista exclusiva con ciudadanas duranguenses que en realidad tienen interés genuino en este tipo de temas que afectan a la sociedad, platicamos con la Maestra en Ciencias Agropecuarias y Forestales, Aixa León; con la Profesora en Ciencias y Humanidades y escritora, Flor Estrada; la Licenciada en Enfermería, Claudia Calderón, y la Licenciada en Informática, Lilia Cruz. Todas ellas originarias de la ciudad de Durango.

    Con un amplio historial en la defensa de los recursos naturales, parques y jardines de la ciudad de Durango, estas ciudadanas, gracias a su intenso activismo social, el sexenio pasado evitaron la depredación de extensas zonas del Parque Sahuatoba, que pretendía llevar a cabo el gobierno priísta de Jorge Herrera Caldera para donar terrenos al Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y construir varios edificios públicos.

    Respecto al puente de la discordia entre el gobierno estatal y el municipal de Durango, Aixa León, Flor Estrada, Claudia Calderón y Lilia Cruz son contundentes: “Las autoridades del gobierno estatal hicieron las cosas al revés, pues el 9 de agosto pasado la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas (SECOPE), a cargo del Ing. Arturo Enrique Salazar Moncayo, firmó el contrato con la empresa constructora ganadora de la licitación para construir el puente, y fue hasta el 31 de agosto cuando la SECOPE entregó el estudio de impacto ambiental a la Secretaría de Recursos Naturales y Medio Ambiente”, declaran. 

    Arturo Enrique Salazar Moncayo, titular de la SECOPE, y el técnico laboratorista Luis Alfredo Rangel Pescador, subsecretario de Recursos Naturales y Medio Ambiente, mentiras, procedimientos jurídicos hechos al revés y estudios ambientales elaborados sobre las rodillas son solo algunas de las inconsistencias graves que existen alrededor de la construcción del puente del boulevard Francisco Villa.

    El estudio de impacto ambiental fue un trabajo hecho sobre las rodillas por el subsecretario de Recursos Naturales y Medio Ambiente, el técnico laboratorista Luis Alfredo Rangel Pescador, apodado “El Químico”. En cuanto a este estudio las activistas sociales apuntan: “Este ‘estudio’ es totalmente inconsistente pues no informa la cantidad de árboles que serán removidos, y menciona que en el lugar hay manzanos, siendo esto una mentira. También este funcionario refiere que el ‘estudio’ lo hicieron en coordinación con el municipio de Durango, ante la ‘dirección de Salud Pública y Medio Ambiente’, una instancia que no existe en el organigrama de este municipio. También el técnico laboratorista Rangel Pescador asegura en el ‘estudio’ que en esta zona hay zopilotes y cuervos, cuando todos los duranguenses sabemos que estas aves no llegan a esta ciudad”.

    Y lo que no menciona en su “estudio” de impacto ambiental el técnico laboratorista y subsecretario de Recursos Naturales y Medio Ambiente, Luis Alfredo Rangel Pescador, es el tordo de pecho amarillo, ave migratoria que habita precisamente en los árboles que se pretenden remover para construir el puente, un ave protegida inclusive por acuerdos internacionales firmados con Estados Unidos y Canadá, acusan las integrantes del grupo “Preservemos los Parques Guadiana y Sahuatoba”, y agregan: “El ‘estudio’ también dice que van a reponer 150 metros cuadrados de área verde, cuando en realidad van a depredar más de 3 mil metros cuadrados”.

    Ante estas anomalías graves, este grupo de ciudadanas acudió a la justicia federal para promover un juicio de amparo: “Fue decepcionante pues nos enteramos que el Consejero Jurídico del gobierno del estado, Lic. Galdino Torrecillas, le contestó al juez que no existía ningún proyecto para construir un puente en el boulevard Francisco Villa”, exponen.

    Por su parte, en su momento el polémico titular de la SECOPE, Arturo Enrique Salazar Moncayo, declaró en medios locales que el gobierno estatal solo construiría puentes en los cruces de avenidas que fuera necesario, pero el punto vial en donde proyectan construir el puente del boulevard Francisco Villa no tiene esa característica.

    En cuanto al papel que han desempeñado las autoridades del municipio de Durango, cuya dirección de Desarrollo Urbano inicialmente autorizó la construcción del puente sin el permiso previo de la dirección municipal de Medio Ambiente, las activistas refieren: “El municipio de Durango no tiene un proyecto de ciudad sustentable, no ha creado áreas verdes, y las que existen están abandonadas; en la colonia Las Américas y en varios puntos estratégicos de la ciudad hace falta reparar drenajes, pero no se ocupan de esto; los semáforos de la ciudad no están sincronizados, hace falta señalización y los accidentes viales con desenlaces fatales van en aumento”, apuntan las denunciantes, advirtiendo que buscarán asesoría jurídica con abogados especialistas para interponer las demandas que sean necesarias ante las instancias judiciales correspondientes para impedir que se cometa un atropello ecológico con la construcción de este puente. “Hay otros lugares de la ciudad en donde se podría construir ese puente y beneficiar a miles de ciudadanos sin atentar contra la naturaleza”, finalizan.


     

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